La apuesta de Berizzo por la alternancia bajo los palos queda en entredicho tras el revés de Málaga
04 ene 2016 . Actualizado a las 12:52 h.Berizzo mantuvo a Sergio Álvarez cuando más arreciaba la crítica, en sus peores días, y sin embargo enarboló la teoría de las rotaciones cuando el de Catoira había recuperado su mejor versión. Y la apuesta por la alternancia en la portería del Celta ha terminado por estallarle en las manos al propio técnico.
¿Por qué toma Berizzo esta decisión?
Por entender que había llegado el momento de dar oportunidades a los dos porteros, a quienes, según apuntó en sus comparecencias, veía al mismo nivel. La buena actuación de Rubén Blanco en los dos partidos con el Almería fue determinante para que se decantase por una opción que a priori no aparecía en su ideario. De hecho, hasta entonces mantuvo el criterio de que la portería era un puesto de máxima confianza en donde los movimientos se hacían difíciles.
¿Por qué toma la decisión cuando Sergio recupera su nivel?
Se supone que por no señalar al de Catoira. Sergio vivió su particular vía crucis en el derbi y después con un fallo importante ante el Sporting, aunque solventando con la victoria final celeste. Sin embargo, cuando había mayor ruido de sables el argentino optó por mantenerlo y Álvarez Conde le respondió con buenas actuaciones ante Betis y Espanyol. Para entonces la Copa ya estaba en marcha pero nada anunciaba un cambio de criterio en el cuerpo técnico celeste.
¿Cuál era el bagaje de Rubén?
El mosense no había tenido su mejor actuación en el primer partido de Liga, cuando fue titular por la suspensión que acarreaba Sergio de la Liga anterior. Rubén falló en un gol mal anulado a Deyveson y tampoco transmitió seguridad. Luego llegó la lesión y volvió a disputar un partido en la Copa del Rey. Ahí estuvo a un buen nivel, tanto en Almería como en Balaídos. Tras el segundo partido Berizzo dijo que quería verlo en Liga y le dio el partido de Granada, justo antes del parón, en el que se mostró de lo más correcto en todas sus acciones.
¿Ha frenado su progresión el mosense?
En cierto modo sí. Tomando como referencia su colosal puesta en escena con el primer equipo al ser clave en los dos partidos de la permanencia del primer año en Primera. Luego tuvo un curso discreto con el filial en Segunda B y la temporada pasada tan solo jugó en la Copa y el último partido de Liga. Quizás esté pagando esa inactividad.
¿Qué indicaban los precedentes en otros clubes?
Siempre han sido un foco de inestabilidad. El caso de Casillas y de Diego López es uno de los más recientes, pero cuando los dos estaban en el Real Madrid, no jugaban la misma competición, lo mismo que sucedió en el Barcelona con Bravo y Stegen. En Primera División tomó esta determinación en su día Émery con Varas y Palop en el Sevilla, después de que el excéltico le fuera comiendo terreno al valenciano tras cuatro años en el banquillo. El caso más llamativo de rotaciones lo ostenta Luis Enrique, pero en el filial, en sus días en el Barcelona B cuando dividió la Liga entre Miño, Oier y Masip, con turnos de siete partidos para cada uno.
¿Hay algún precedente reciente en el Celta?
De alternancia no, pero sí la temporada del ascenso desde Segunda en la que coincidieron Yoel (25 partidos) y Sergio (19) en la primera plantilla se acabaron repartiendo los minutos más allá de sanciones y lesiones. Cada uno fue aprovechando sus minutos para ser importantes en el retorno a la máxima categoría. Los dos llevaron al primer equipo una rivalidad que venía de lejos.
¿Mantendrá ahora Berizzo las rotaciones?
Lo normal es que no y la roja a Rubén allana el camino para que Sergio recupere su estatus de portero titular. Rubén, a priori, podría jugar el partido de Cádiz del jueves en Copa, aunque su estado anímico puede resultar fundamental para la decisión final que tome el Toto al respecto.
¿Cómo se recupera Rubén del varapalo?
Con confianza por parte de todos y con profesionalidad en clave interna. Asumiendo que los errores forman parte del juego. Y haciendo bueno el axioma de que el fútbol le da una oportunidad al partido siguiente. Una buena actuación en el Ramón de Carranza le llevaría a pasar página.