El Celta, a instalarse en el triunfo

Xosé Ramón Castro
x. r. castro VIGO / LA VOZ

GRADA DE RÍO

Oscar Vázquez

Los vigueses se arman de paciencia para desactivar la emboscada del Granada

08 nov 2014 . Actualizado a las 05:00 h.

El Celta regresa a casa después de la victoria en el Camp Nou. Pero sin ninguna intención de seguir la fiesta, sino que centrado en medirse a un Granada que se presenta como un nuevo desafío para seguir alimentando el arranque triunfal. En época de buenas noticias, Berizzo podrá disponer de Fontás y Augusto para contar con un fondo de armario de lujo, porque en teoría los once que ganaron al Barça se han ganado un voto de confianza.

La lucha contra la euforia y el mal de alturas ha marcado la semana. El discurso ha sido machacón. Desde el lunes en la mente de los célticos ya no retumban los ecos del Camp Nou, sino las bondades de un Granada cuyo potencial va mucho más allá de su engañosa estadística, en puntos y en goles. Berizzo se espera un partido del perfil del último en casa ante el Levante, pero con dos delanteros más verticales y peligrosos.

Por eso el Celta se prepara para una mutación radical con respecto a su plan de hace siete días. A priori le espera un partido con la posesión de balón asegurada de antemano, pero a costa de tener que derribar el muro que Caparrós construirá por delante de la portería de Roberto. Para esta función los célticos se apuntan a la receta de la paciencia, moviendo el balón con criterio y minimizando las pérdidas, porque cada error se convertirá en un problema por las contras del rival. Frente al partido físico que buscará el adversario, los vigueses deben apostar por una obra de orfebrería en donde la presión alta y la intensidad tienen su espacio asegurado.

En este apartado puede jugar un papel capital la lluvia, que se anuncia en cantidades ingentes para las horas anteriores al partido y que presidirá el choque. Si el campo se convierte en una piscina, al Celta no le quedará más remedio que ir a la guerra del músculo.

El precedente de San Mamés

Hasta la fecha el equipo nazarí, uno de los nuevos enemigos celestes de los tiempos modernos, solo han marcado seis goles, pero uno de ellos le ha servido para ganar en San Mamés, un dato que puede servir de aviso. Además, recuperan al portonovés Fran Rico tras cumplir su partido de sanción.

Un triunfo antes del parón supondría un espaldarazo más para el Celta y una prueba de madurez para un equipo dispuesto a instalarse en el triunfo.