Tamara Falcó a Mario Vargas Llosa, en una cita con Isabel Preysler: «Qué bien verte por tercera vez, ¿dónde está tu mujer?»
GENTE
«Fui una visionaria, mira lo que pasó después...», aseguró la marquesa de Griñón entre risas
24 oct 2025 . Actualizado a las 10:59 h.En plena promoción de su libro de memorias, Isabel Preysler, mi verdadera historia, Isabel Preysler no faltó a su cita con El Hormiguero. Poco dada a visitar los platós de televisión, sí que fue a divertirse al programa de Pablo Motos, donde su hija Tamara Falcó, se sienta como colaboradora todos los jueves. Allí madre e hija protagonizaron de nuevo hilarantes momentos e Isabel Preysler volvió hablar de su vida y de cómo la cuenta en su libro.
Entre las anécdotas más llamativas está una que protagonizó Tamara Falcó con Mario Vargas Llosa, al poco de empezar a conocer a Isabel Preysler. El premio nobel y su madre habían quedado para almorzar en su casa, y Tamara Falcó le espetó: «Oye Mario, ¿tú estás casado? y dijo Mario 'sí' y dijo Tamara 'no, es que me ha chocado que sea la tercera vez que vienes en esta semana a comer a casa'». Esta confesión de Isabel Preysler ruborizó a Tamara, que desde plató explicó que no fue cómo lo había contado su madre, ya que la frase que le dijo fue aún peor: «Le dije 'Oye Mario, qué bien verte por tercera vez, ¿dónde está tu mujer?'», lo que creó un silencio y después «mi madre me quiso matar, pero yo era la que protegía a la familia».
«No sabes qué mal rato he pasado con lo de Tamara, no sabía cómo contestarle», contaba Preysler que le dijo Mario Vargas Llosa. Y es que por aquel entonces, Vargas Llosa aún estaba casado con Ana Patricia Llosa, madre de sus tres hijos. «Fui una visionaria, mira lo que pasó después», reconoció Tamara Falcó.
«Si Tamara no existiese habría que inventarla»
Isabel Preysler ha desvelado estar muy orgullosa de su hija Tamara Falcó, pero no se lo suele decir «porque yo no soy una de esas personas que alaban fácilmente» aunque «eso no quiere decir que no esté orgullosísima de ella». Tanto es así que ha asegurado que «si no existiese habría que inventarla, es maravillosa, está llena de vida y te sorprende porque después tiene un lado serio donde ella ve las cosas muy claras, te soluciona las cosas muy bien y eso es fantástico».
Sobre Íñigo Onieva también ha tenido palabras. Ha explicado que entendió el perdón de su hija «cuando ella me lo explicó» porque «Tamara Falcó quiso inculcarme a mí el perdón, que yo aprendiese a perdonar y yo he llegado a querer a Íñigo muchísimo vía Tamara y ahora le quiero como un hijo más». «Ahora se me ha quitado el rencor gracias a Tamara Falcó», ha concluido.
Isabel Preysler explicó que estas memorias las ha escrito para que sus nietos el día de mañana sepan quién es su abuela... pero, ¿y sus hijos? Isabel Preysler aseguró que «hay cosas aquí que no saben o que no sabían y ellos creen que me conocen, pero no, porque la gente cree que me conoce y después yo misma me doy cuenta que no». Sobre su llegada a España, recordó que «había gente que pensaba que era Cenicienta, pero no, porque he tenido una vida fácil, una niñez feliz y mis padres nos han dado a todos los hijos una vida privilegiada». Confesó que si hubiese sido una Cenicienta nunca hubiese tenido problema en reconocerlo.
Antes de entrar en detalle de sus memorias, Isabel Preysler le ha explicado a Pablo Motos que uno de los puntos más importantes del libro es en el que habla de sus hermanos porque «me ha dolido mucho cuando han exagerado o contado no correctamente lo de mis hermanos, Enrique y Carlos», y que se lo debía ellos.
«Me tuve que casar embarazada...»
Cómo no, gran parte de la entrevista ha hablado de Julio Iglesias, padre de sus tres hijos mayores y del que recordó cómo le conoció y qué fue lo primero que pensó cuando le vio: «Le encontré encantador, lleno de vida, un señor súper simpático». Sin embargo, su boda no la recuerda especialmente feliz porque «me tuve que casar embarazada y para mí eso fue durísimo, no estaba preparada y seguramente Julio tampoco, pero me quedé embarazada y no se lo podía decir a nadie». «Yo no quería casarme precipitadamente, era como una desgracia», ha desvelado Isabel Preysler pero ha reconocido que «Julio Iglesias se portó como un señor cuando yo se lo dije».
Su historia de amor se terminó por lo que ya todo el mundo sabe, una infidelidad por parte del artista de la que «yo no sospechaba nada, pero un día me llamó una íntima amiga mía y me dijo que Julio tenía una historia con una señora en Miami». Cuando tuvo todos los datos, le llamó y «no lo negó».
Isabel Preysler sobre Boyer:«Nuestro amor fue imparable, muy doloroso»
En cuanto a Miguel Boyer, no considera que fuese un flechazo lo que vivió con él, más bien fue un amor que se fraguó a fuego lento mientras «nos íbamos conociendo», pero sí que ha desvelado que le enamoró «su inteligencia y sentido del humor».
Isabel Preysler ha reconocido que el problema que tuvo con Miguel Boyer es que los dos estaban casados, pero su amor «fue imparable, muy doloroso, no fue posible pararlo, pero pasó» y «cuando me lo preguntó Carlos yo no le mentí, le dije que estaba enamorada de Miguel». «Son cosas que pasan y no se puede remediar», añadió.
Además, también ha hablado de la triste muerte de Miguel Boyer. Aquella noche «cenamos tranquilamente Miguel, Ana y yo, se fue Ana a dormir y... a Miguel le dio el ictus esa noche y te das cuenta lo frágil que es la vida, cómo te puede cambiar en unos segundos todo». Eso sí, ha asegurado que «Miguel Boyer no quería morir» porque «dentro de sus limitaciones estaba contento, se movía por la casa, hacía ejercicio en la piscina interior, podía llegar una vida relativamente bien» y cuando ocurrió «fue un shock para todos nosotros».