Estafaba a sus vecinos y amigos para alimentar su adicción al juego. Incluso llegó a engañar al novio de su hija pequeña. Irene Carbonero, y a toda su familia
02 abr 2014 . Actualizado a las 15:25 h.Carlos Javier Carbonero, padre de Sara Carbonero, se pasó tres años estafando a sus familiares, amigos y vecinos de Corral de Almaguer, un pueblo de Toledo de poco más de 6.000 habitantes. Alrededor del año 2007, empezó a ofrecer dos determinados productos de inversión de la compañía aseguradora para la que trabajaba, quedándose con los beneficios en lugar de depositarlos en la entidad. Él mismo, publica la revista Lecturas, pagaba de su bolsillo altas cantidades en calidad de intereses para no levantar sospechas y les hacía a sus clientes costosos regalos. Con el dinero que iba acumulando, el padre de la reportera deportiva alimentaba, alegó, su adicción al juego.
Los hechos empezado a salir a la luz en el año 2010 cuando, después de que algunos de los estafados le pidiesen que les reembolsase lo invertido en un producto que en realidad no existía, Carlos Javier Carbonero acudió por su propio pie a un juzgado y confesó su hazaña. Era incapaz de hacer frente a tales devoluciones de dinero. Se lo había gastado todo en juegos de azar. Los vecinos del pueblo declararon a Lecturas, en cambio, que nadie le había visto nunca jugar ni siquiera a las cartas. «Se comentó incluso si jugaría por Internet».
Tres de las principales víctimas de las estafas del suegro de Casillas fueron el novio de su hija pequeña -Irene Carbonero, hermana de Sara-, la madre de este y su hermana. Entre los tres invirtieron en el producto que les ofreció Carlos Javier Carbonero 290.000 euros. La situación resultó tan complicada e incómoda que, al final, la relación entre el joven y la hermana de la periodista, que llevaban 6 años juntos, acabó rompiéndose.
Los que más dinero confiaron al vendedor de seguros alcanzaron cifras de 230.000, 104.000 y 71.500 euros, pero la mayoría, pequeños ahorradores, desembolsaron cantidades entre los 6.500 y los 21.000 euros. Dos años después, Carlos Javier Carbonero fue despedido de la aseguradora y se separó de su mujer. Algunos vecinos de Corral de Almaguer comentan, continúa Lecturas, que ahora tiene una amiga en el pueblo donde reside.
Ahora, cuando parecía que las aguas se habían calmado y Sara Carbonero atravesaba uno de sus mejores momentos -su hijo Martín acaba de cumplir tres meses- la Audiencia Provincial de Toledo se ha pronunciado sobre los acontecimientos. Según la sentencia, publicada por la revista antes citada, Carlos Javier Carbonero ha sido condenado a dos años de prisión «por un delito continuado de estafa», a una multa de 2.880 euros y a devolver los 944.300 euros que se embolsó indebidamente. El padre de la periodista se librará de la cárcel porque no tiene antecedentes. La condena fue rebajada por haber confesado su delito y su dependencia al juego.