Cuarenta años de reina

María piñeiro REDACCIÓN / LA VOZ

GENTE

La reina Margarita de Dinamarca celebra este fin de semana sus 40 años en el trono.

15 ene 2012 . Actualizado a las 07:10 h.

La reina Margarita de Dinamarca celebra este fin de semana sus 40 años en el trono. El 14 de enero de 1972 moría su padre, Frederik IX, y tal día como hoy era coronada. A pesar de que su dinastía lleva mil años gobernando el pequeño país báltico, Margarita es la primera reina danesa -su antecesora, Margarita I reinó en el siglo XIV con el nombre de su hijo Oluf- y su personalidad la ha hecho única.

Margrethe Alexandrine Torhildur Ingrid de Schleswig Holstein Sonderburg Glücksburg y Bernadotte nació una semana después de que los nazis invadieran su país en 1940 y desde ese momento se convirtió en un símbolo de esperanza. Estudio filosofía en Copenhague, arqueología en Cambridge -participó en varias expediciones a Egipto con su abuelo Gustavo V Adolfo de Suecia-, ciencias políticas en Aarhus, literatura en la Sorbona y economía en Londres.

Pero además de su formación para ser reina, Margarita es una artista. Es pintora, hace ilustraciones (como las de ediciones danesa e inglesa de El señor de los anillos), ha traducido varios libros al danés -habla francés, inglés, alemán y sueco-, y ha diseñado vestuarios y escenarios para obras de teatro y películas.

Fumadora empedernida, Margarita es algo extravagante -no hay más que ver sus trajes de fiesta- y ha aireado como pocas reinas sus problemas matrimoniales. Este es su gran talón de Aquiles, el príncipe Enrique -conde francés de Monpezat- que de vez en cuando se siente ninguneado en un país que mantiene un pacto táctico entre el pueblo y el rey, ajeno al resto.

El matrimonio tiene dos hijos, Federico y Joaquín, cuya suerte en el amor fue también motivo de disputas en el palacio de Amalienborg. El heredero tuvo novias que no eran aceptadas por su familia, hasta que en el 2000 conoció a su esposa, la abogada australiana Mary Donaldson, con la que tiene cuatro hijos.

Margarita, cuya fortuna personal supera los mil millones de euros, ha asegurado en muchas ocasiones que nunca abdicará, ya que el suyo es un deber de por vida.