La nueva reforma de la Xunta busca dar más peso a la investigación en la Formación Profesional
09 mar 2026 . Actualizado a las 19:26 h.«Os alumnos que rematen un ciclo de FP poderán convalidar materias ao pasar a estudar unha carreira», anunció este lunes Alfonso Rueda, después del Consello de la Xunta en el que se aprobó el nuevo decreto regulador de la Formación Profesional, que se publicará en marzo y empezará a aplicarse en el curso 2026/27.
Esa medida es una de las principales novedades de la norma, que introducirá el reconocimiento mutuo de créditos entre la FP y los títulos de grado universitario. Será necesario establecer itinerarios formativos que reconozcan la formación previa, para lo que se desarrollará un procedimiento específico a partir de la entrada en vigor del decreto.
Otra novedad, explicó Rueda, es la «creación da figura de profesor asociado investigador na FP», que tendrá un papel similar al que esos profesionales tienen en la universidad. Deberán ser personas con reconocido prestigio profesional o que presten servicio en empresas y entidades de importancia para el sector productivo gallego. Apoyarán la investigación y la innovación aplicada en los centros. «Impartirán clase en másteres de FP ou en ciclos de alta especialización», añadió el presidente.
El decreto abre además la puerta a otras dos figuras docentes. Una son las personas profesionales expertas con dominio de un sector productivo, aunque no estén tituladas. Podrán dar clase en FP cuando sea precios para cubrir necesidades de formación.
Perfiles sénior
La otra son los expertos sénior de empresa. Podrán acogerse a una reducción parcial de jornada en los años previos a su jubilación, o estar en situación de jubilación parcial, para cubrir necesidades de formación en FP o facilitar la actualización del currículo del centro por parte del equipo docente y su relación con la realidad productiva.
Otro objetivo es el refuerzo de la colaboración público-privada, de manera que tanto los alumnos como los profesores puedan formarse en función de los nuevos retos. Para ello no solo se favorecerá la formación práctica de los estudiantes en empresas, sino que se impulsarán las estancias temporales del profesorado.
La cooperación con el sector productivo se ampliará a los proyectos de innovación e investigación. En esa línea, el decreto refuerza el papel del Centro Galego de Innovación da FP Eduardo Barreiros, ubicado en Ourense, y favorecer la creación de redes de centros de innovación avanzada.
Educación mantendrá la apuesta por el plurilingüismo en la FP, que ya se inició en cursos previos, pero además se establecen nuevas medidas de internacionalización. Entre ellas destaca la posibilidad de diseñar currículos de carácter internacional, que combinarán la oferta formativa de otros países con la de aplicación en Galicia. Si esos currículos incluyen la formación completa de ambos títulos, la formación podrá considerarse válida en los dos países.
El decreto potencia además la incorporación de la inteligencia artificial y de la orientación profesional con el fin de reducir el abandono escolar, maximizar el éxito del alumnado y mejorar la inserción laboral.
El titular de la Xunta consideró que el texto contribuirá a conformar «un modelo formativo con máis flexibilidade, máis conectado co tecido produtivo e tamén dándolle cada vez un maior peso á investigación», y recordó el éxito de una formación que este año volvió a batir récord de matriculados con más de 71.000.