Las esculturas del monasterio de Carboeiro ya están de regreso en Galicia

Montse García Iglesias
Montse García SANTIAGO

GALICIA

Las esculturas del monasterio de Carboeiro ya están de regreso en Galicia
Las esculturas del monasterio de Carboeiro ya están de regreso en Galicia Xoán A. Soler

Las tallas que habían sido expoliadas en los años 50 se exhibirán de momento en el Museo das Peregrinacións de Santiago

20 feb 2026 . Actualizado a las 19:55 h.

Las esculturas del monasterio de Carboeiro ya están de vuelta en Galicia después de ser expoliadas hace siete décadas. De momento, se exhibirán en el Museo das Peregrinacións de Santiago y la intención es que en algún momento puedan regresar al conjunto monacal silledense al que pertenecían originalmente. De esta forma, se empieza a escribir un nuevo capítulo para estas dos tallas datadas en el siglo XIII, que desde el año 1980 formaban parte de la colección del Museo Marès después de que este las adquiriese a un coleccionista privado. Tras el acuerdo alcanzado entre la Xunta de Galicia y el Ayuntamiento de Barcelona, titular del centro museístico, las piezas estarán en Galicia al menos durante diez años, prorrogables por otros diez. Un tiempo, aseguró el conselleiro de Cultura, José López, que también permitirá buscar fórmulas de colaboración de manera que puedan volver a Silleda. El regreso de estas esculturas a Galicia fue calificado como «histórico» durante el acto que abría su exhibición en el Museo das Peregrinacións. «É un día importante para Galicia», recalcó el conselleiro, ya que supone la «recuperación destas pezas tan simbólicas que vai máis alá do valor patrimonial». López agradeció la «sensibilidade máxima» que siempre mostraron desde el Ayuntamiento de Barcelona y el director del Museo Frederic Marès para buscar fórmulas para que las tallas que estaban en el tímpano de la iglesia de Carboeiro regresasen a Galicia. Al respecto, el concejal de Cultura de Barcelona, Xavier Marcé, indicó: «Había que hacer justicia a algo que nos parece esencial, que es que el patrimonio responda a su lugar de origen». Por ello, calificó de «ejemplar» el acuerdo al que llegaron para que las piezas regresen a Galicia, «y que todos esperamos que algún día puedan volver a Silleda, que al final es su lugar de origen». Eso sí, para ello es necesario que cuente con unas condiciones de exhibición y mantenimiento necesarias «para hacer la mejor justicia a estas piezas». Hay que recordar que el Museo Marés compró legalmente a una familia las tallas, pero estas procedían de un robo en los años 50.

Sobre el regreso al monasterio de Carboeiro, el conselleiro de Cultura indicó que trabajarán de manera conjunta con el Concello de Silleda para este retorno. La alcaldesa, Paula Fernández, que también asistió al acto, afirmaba que la exhibición de las tallas en Santiago «é un primeiro paso importantísimo para retornar as pezas ao lugar onde deben estar: o mosteiro de Carboeiro». Apuntó que tenerlas en el Museo das Peregrinacións «é un éxito compartido entre distintas Administracións, pero o obxectivo do Concello é que retornen ao lugar de onde nunca tiveron que ter saído». Indicó que para ello es necesaria una inversión importante en el monasterio de Carboeiro para conseguir unas condiciones óptimas: «Podo chegar a entender que as pezas non poidan estar no exterior, pero si poden estar na súa casa». Recordó, además, que el conjunto monacal necesita una «intervención importante e urxente» para adecuarlo a las condiciones que merece un bien de interés cultural.

En el acto, el conselleiro también tuvo palabras de agradecimiento tanto para el conselleiro de Educación, Román Rodríguez, que le antecedió en el cargo y había iniciado el proceso, así como para el historiador Francisco Prado-Vilar, cuyo trabajo de investigación fue clave para demostrar que las piezas habían sido expoliadas e iniciar el proceso de vuelta. El investigador calificó de «ocasión histórica» el regreso de las esculturas teniendo en cuenta que el monasterio de Carboeiro «é un dos nosos monumentos principais relacionados coa catedral de Santiago e co obradoiro do mestre Mateo». Además, consideró «importantísimo que volvan porque en Carboeiro temos o contexto arquitectónico, pero hai moi pouca escultura. Entón, é unha recuperación fundamental para o patrimonio de Galicia». Añadió que «isto é un paso para unha volta definitiva. As esculturas non deben saír outra vez de Galicia; trátase dun paso intermedio para a súa restitución a Carboeiro. O ideal é que unha vez que haxa unhas condicións museográficas axeitadas no mosteiro de Carboeiro, poidan expoñerse alí xunto cun discurso museográfico no que se fale de todos os que estudaron ese mosteiro».

Respecto a la investigación para el regreso de las tallas, el historiador apuntó que la clave era dejar constancia de cuándo fueron robadas, «porque o mosteiro foi declarado monumento nacional en 1931 e, como tal, estaba protexido desde ese momento e non podía quitarse ningún elemento arquitectónico do seu conxunto. Entón, unha vez que se descubriron os documentos de que se denunciou o roubo en 1957, xa se sabía que calquera transacción comercial que se fixera con esas pezas sería declarada inmediatamente ilegal e, polo tanto, tiñan que ser restituídas ao monumento. Os documentos demostraron a ilegalidade e a data do roubo».

Presentación de las estatuas de Carboeiro devueltas
Presentación de las estatuas de Carboeiro devueltas Xoán A. Soler

Camino para otros regresos

Otro de los puntos importantes de esta vuelta de las esculturas de Carboeiro a Galicia es abrir la puerta a regresos de otro patrimonio. «Abrimos unha porta a establecer fórmulas de cooperación entre administracións para que haxa esas restitucións», afirmó el conselleiro de Cultura. En ese mismo sentido se pronunció la alcaldesa de Santiago, Goretti Sanmartín, apostando por esta vía de colaboración, que contrapuso al largo proceso judicial que posibilitó recientemente el regreso de las estatuas del mestre Mateo que estaban en manos de la familia Franco y que desde el pasado diciembre se pueden ver en el Museo do Pobo. «Creo que esta debe ser a fórmula que nos leve a recuperar tamén outras pezas que continúan estando fóra do noso país e que sabemos que é unha anomalía», dijo. En el caso de Santiago, indicó que las columnas de San Paio de Antealtares se encuentran en el Museo Arqueológico Nacional.

Al respecto de estas columnas, el historiador Prado-Vilar indicó «que polo menos deberían vir unha ou dúas de volta a Santiago porque adquiríronse en 1930 polo Estado e poderían estar aquí en Santiago ou mesmo no Museo de Antealtares». Recordó que se trata «das columnas que sostiñan o primitivo altar da Catedral de Santiago».

Las piezas que regresan

La directora del Museo das Peregrinacións, Esperanza Gigirey, resaltó que las dos obras escultóricas que ya se pueden ver en la planta baja del edificio son «un anaco excepcional do noso legado medieval». Las piezas que regresan son la figura de un pantocrátor y otra con los símbolos que recrean a san Lucas y san Juan. En el tímpano de Carboeiro permanece la representación pétrea de los otros dos evangelistas, san Mateo y san Marcos.