Galicia sigue abocada a ser la cuna de las narcolanchas en España si Portugal no las ilegaliza

Javier Romero Doniz
JAVIER ROMERO VIGO / LA VOZ

GALICIA

Las cuatro organizaciones detenidas este año en las Rías Baixas no merman el envío de planeadoras al estrecho de Gibraltar pese alas 100 embarcaciones decomisadas desde febrero

10 jul 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

El seguimiento de narcolanchas fabricadas en Galicia llevó este año a los investigadores hasta un astillero legal en Viana do Castelo. Un gigante del sector en el país vecino capaz de asumir contratos públicos y con filiales en otras naciones. La información recopilada ubica a la empresa reutilizando partes de planeadoras destinadas al tráfico de drogas para ensamblar patrulleras semirrígidas contratadas por la Gendarmería de Marruecos. Un escenario inimaginable en España por las restricciones legislativas aprobadas en el 2018, pero normalizado en Portugal por la falta de normas contra la construcción, uso y transporte de estas embarcaciones diseñadas mayoritariamente para transportar grandes alijos.

La lucha contra el narcotráfico en Galicia cierra el primer semestre del 2022 con cuatro organizaciones desmembradas en las Rías Baixas especializadas en fabricar estos bólidos marítimos. El póker de investigaciones implicó decenas de arrestados y, sobre todo, la incautación de 100 narcolanchas en la provincia de Pontevedra y el norte de Portugal. «Los hemos mermado, seguro, pero desconocemos cuánto. No llegamos a conocer la dimensión de todo esto en Galicia... El estrecho de Gibraltar sigue lleno de narcolanchas fabricadas en Galicia únicamente, o entre la comunidad y Portugal. Hay muchas organizaciones y es un negocio muy rentable, las abandonan al acabar cada descarga», explica el teniente Abel, jefe del Equipo de Delincuencia Organizada y Antidroga (EDOA) de la Guardia Civil de Pontevedra —única unidad policial participante en las cuatro investigaciones—.

El limbo legislativo que implica Portugal para los fabricantes de narcolanchas condena a Galicia a seguir siendo cuna de estas embarcaciones ilegales en España. «Lo ideal es hermanar legislaciones, lo que conlleva equiparar la portuguesa con la española. La realidad es igual para nosotros que para ellos», razona el jefe del EDOA, que añade: «La colaboración policial es impecable y fluida, pero ese paso necesario depende del Ministerio de Justicia [que lleva meses elaborando en un borrador de ley]». La Fiscalía Antidroga en Pontevedra coordinó las cuatro investigaciones de este año, y su responsable, Pablo Varela, reafirma, «más allá de la buena colaboración policial transfronteriza», la necesidad de que Portugal actualice su legislación para frenar semejante actividad empresarial oculta.

Varela reconoce también que las cuatro organizaciones desmanteladas desde enero solo conllevan «levantar el velo de una industria ilegal paralela al narcotráfico. Estamos ante la punta del iceberg, pese al esfuerzo operativo y humano que implicó. Pero por desgracia no veremos falta de embarcaciones en el mercado, aunque sí se ha abierto el camino para cortar la impunidad de estas organizaciones, que afectan a la salud pública y al orden socioeconómico por el gran flujo de dinero movilizado». En la misma línea se manifiesta el grupo II de la Unidad de Drogas y Crimen Organizado (UDYCO) de la Policía Nacional en Pontevedra: «Los gallegos están más activos que nunca, las últimas investigaciones los han mermado económicamente con tantas lanchas requisadas, pero Portugal sigue siendo un paraíso para ellos».

Al desguace

Galicia no se ha convertido de la noche a la mañana en el centro logístico de las narcolanchas en España. «Es de siempre, con la diferencia que desde el 2018, al ser consideradas género prohibido, tenemos una herramienta para intervenirlas y destruirlas», explica el teniente jefe del EDOA. Ocurrirá con las 100 planeadoras decomisadas desde enero; se destruirán igual que un coche en un desguace. Cincuenta se requisaron en junio, en la última operación policial, bautizada Endurance y asumida por el EDOA. Su letra pequeña recrea el peso de la provincia de Pontevedra en el mercado patrio. Los líderes de la trama, alguno con antecedentes, son catalanes que instalaron en una nave del perímetro de Vigo su centro logístico. Tenían mano de obra cualificada, Portugal a 38 kilómetros y los tentáculos necesarios para finalizar las planeadoras clandestinamente en otras poblaciones de España.

La primera operación del 2022, bautizada Munari, resultó igual de reveladora. Se decomisaron 30 embarcaciones entre O Salnés y Portugal. Suministraban narcolanchas a una organización marroquí afincada en España que necesitada de abundantes planeadoras por su elevada capacidad para introducir hachís por el Estrecho. Algunas embarcaciones se transportaban por carretera hasta Holanda, las escondían varios meses y las regresaban a España para botarlas en Tarragona y navegar hasta Marruecos. La segunda operación del 2022 —bautizada Queroman-Samario— supuso retirar del mercado 25 narcolanchas y la enésima detención de un viejo roquero del narcotráfico gallego: Francisco Javier Otero Magdalena.

Pero la concatenación de éxitos policiales y procesales exhibe solo una pequeña parte de la envergadura real del enemigo a batir. Los reconocen, en un ejercicio de realismo, los responsables de las investigaciones, que en el 2022 han concentrado sus esfuerzos en evitar que Galicia siga siendo el gran concesionario de narcolanchas en España. Pero el análisis del primer semestre, en lo referido a la lucha contra el narco da terra, conlleva recordar que aún no se ha confiscado ningún alijo de cocaína en Galicia. Y en el mercado, haberla hayla; su precio, por debajo de 30.000 euros el kilo, evidencia excedente. Aun a sí, los medios para ganar esta cruzada siguen siendo limitados y los frentes desbordantes: heroína, hachís, marihuana, cocaína y narcolanchas. Pero Galicia sigue sin tener juzgados especializados en narcotráfico, la Fiscalía Antidroga está desbordada y las unidades especialidades son incapaces de rastrear toda la información que reciben sobre organizaciones en activo.

Investigan quién hizo la nave de Vilanova con zulo subterráneo para planeadoras

El haber dado con un zulo subterráneo bajo una nave industrial para ocultar narcolanchas en el contexto de una operación contra la fabricación de estas embarcaciones dio pie a una investigación paralela para aclarar el origen de una construcción, por su finalidad, nunca vista en España. El grupo II de la Udyco y el EDOA, ambos de Pontevedra, junto a la Fiscalía Antidroga, identificarán al promotor de la nave mediante la documentación urbanística que posee el Ayuntamiento de Vilanova; que no ha respondido a La Voz si el zulo, por ejemplo, consta en el proyecto de obra de la nave. Concretar qué arrendatarios ha tenido la nave desde su edificación es otra de las incógnitas por resolver todavía.