Solo cinco concellos gallegos tienen más nacimientos que muertes, y sus datos también empeoran

GALICIA

A. Pérez Meca || EP

Galicia registró en el 2020 el peor saldo vegetativo de su historia con 17.561 fallecidos más que nacidos. Las muertes aumentaron un 5 % en el año en que irrumpió el coronavirus

30 jul 2021 . Actualizado a las 16:23 h.

Nunca hubo en Galicia una diferencia tan grande entre el número de fallecidos y el de nacidos en un año. El saldo vegetativo de la comunidad en el 2020 fue el peor de la serie histórica que sigue el Instituto Galego de Estatística (IGE) y que se remonta al año 1975. Murieron 17.561 personas más de las que nacieron. Son 2.000 más que un año antes y supone duplicar la brecha en tan solo diez años (en el 2011 el saldo negativo era de 8.285 fallecimientos). Además, la comunidad no sabe lo que es tener un crecimiento vegetativo positivo desde el año 1987, cuando hubo 344 alumbramientos más que defunciones.

Los datos provisionales de movimiento natural de la población publicados este viernes por el IGE también muestran que solo cinco concellos aguantan el tirón de la caída de los nacimientos y se mantienen como excepciones en medio de un territorio gallego marcado por la baja natalidad. Se trata de AmesOroso y Arteixo, en la provincia de A Coruña; y O Porriño y Salceda de Caselas, en la de Pontevedra. 

Todos registran un saldo positivo, y la mayoría llevan al menos una década haciéndolo. Pero lo cierto es que también estas reservas demográficas gallegas ven empeorar su situación. En Ames (32.104 habitantes), el ayuntamiento gallego con mejores datos en el 2020, hubo 48 nacidos más que fallecidos. Un año antes eran 75, y en el 2018, la cifra ascendía a 92. O Porriño (20.100 habitantes) es el segundo municipio con mejores cifras: 35 alumbramientos más que muertes. Son seis menos que en el 2019 y 29 menos que en el 2018. Y en Salceda (9.173 habitantes) el saldo positivo fue de 14, frente a los 29 de un año antes.

Otro de los oasis poblacionales de Galicia, Arteixo (32.738 habitantes), se quedó el año pasado a las puertas de romper el llamativo récord que ostenta junto con O Porriño: no haber tenido saldo negativo jamás desde el año 1975. Sin embargo, en el 2020 los arteixanos estuvieron a punto de salir de ese exclusivo club, ya que los nacimientos solo aventajaron en dos a los fallecimientos. Un año antes habían sido 16.

El quinto concello que escapa a la tendencia general gallega es Oroso (7.533 habitantes) que con tres nacidos más que muertos vuelve a la senda positiva que mantenía desde 1994 y que había roto el año pasado con seis fallecimientos por encima de los alumbramientos.

Del podio de las excepciones se ha caído el concello pontevedrés de Ribadumia, que tras sorprender en el 2019 rompiendo con nueve años en negativo gracias a dos bienvenidas más que despedidas, en el 2020 registró 20 muertes más que nacimientos.

Centrándose en las siete grandes ciudades gallegas, ninguna logra cifras positivas en el balance entre muertes y nacimientos. A Coruña registra un saldo negativo de -1.150 personas; Vigo, de -1.108; Ourense, de -701; Ferrol, de -568; Lugo, de -468; Santiago, de -317; y Pontevedra, de -257.

Récord de nacimientos y muertes, y mínimo histórico de matrimonios

Los datos del IGE revelan que el 2020 dejó cifras récord tanto de nacimientos como de muertes dentro de la serie histórica que se inicia en 1975. Así, el año pasado, en plena irrupción de la pandemia de covid-19, hubo en Galicia 32.822 fallecimientos, casi un 5 % (1.554) más que el año anterior, pero apenas 400 más que en el 2018.

En cuanto a los nacimientos, también marcaron una cifra mínima. Fueron 15.261, lo que supone 457 menos que en el 2019, año que ya había representado un mínimo histórico. La bajada anual ha rondado el 3 %, y los alumbramientos acumulan casi un 30 % de caída en solo diez años, puesto que en el 2011 se rozaban los 21.600.

Ocho de cada diez niños nacieron de madres residentes en las provincias atlánticas, mientras que solo dos de cada diez lo hicieron en Ourense o Lugo. En cuanto a la edad de las gestantes, casi la mitad de las madres (el 46,64 %) que dieron a luz el año pasado tenían 35 años o más, y el 13,6 % ya habían alcanzado los 40.

Pero para mínimo histórico, el de los matrimonios. En todo el 2020 en Galicia solo se celebraron 5.660, cuando nunca antes habían bajado de los 8.500. La caída con respecto al año anterior superó el 39 %, influida por las restricciones que impuso la pandemia.