Feijoo reivindica el papel unificador de la Corona en su ofrenda al apóstol

Susana Luaña Louzao
Susana Luaña SANTIAGO

GALICIA

El arzobispo Julián Barrio saluda al delegado regio Alberto Núñez Feijoo
El arzobispo Julián Barrio saluda al delegado regio Alberto Núñez Feijoo Paco Rodríguez

«Europa volve a reclamar o seu papel protagonista no mundo», dijo en la catedral de Santiago como delegado regio en la Traslación

30 dic 2020 . Actualizado a las 17:44 h.

El presidente de la Xunta, como delegado regio en la catedral de Santiago, reivindicó el «imprescindible papel unificador de la Corona de España». Alberto Núñez Feijoo dijo en la Traslación de los restos del apóstol Santiago que «representar en esta ceremonia a Su Majestad el rey Felipe VI» era motivo para recalcar el papel de la monarquía, reconocido por la Constitución. «Tradición y modernidad, costumbre e innovación, permanencia y cambio se dan cita en esta institución constitucional refrendada por el pueblo que encarna la permanencia y armonía de la nación». En su ofrenda, Feijoo añadió que «esa síntesis de principios está muy presente aquí en esta catedral que ha sido reinaugurada hace pocos días». 

La Traslatio, uno de los acontecimientos más tradicionales y simbólicos de Santiago, puso en valor esta mañana el recuperado esplendor de la catedral. Dos años después de la última ofrenda del presidente del Parlamento de Galicia, Miguel Santalices, como delegado regio, el acto que rememora el traslado de los restos del apóstol Santiago desde Jerusalén a Compostela regresó a la catedral cerrada durante un tiempo al culto por las obras de rehabilitación, lo que obligó a celebrar en el 2019 la Tralación en la iglesia de San Francisco. Hoy, con el presidente de la Xunta como oferente, el primer acto oficial y eclesiástico previo a la apertura de la Puerta Santa no solo desplegó a los ojos de las autoridades el brillo del recuperado templo, sino también el vuelo del botafumeiro, que recorrió de nuevo las naves de la catedral tras un año inactivo por las obras

La remozada catedral y las circunstancias especiales derivadas de la pandemia marcaron el acto en el que Alberto Núñez Feijoo actuó de delegado regio en nombre de Felipe VI. Junto a él, el presidente del Parlamento de Galicia, el alcalde de Santiago, conselleiros y autoridades autonómicas y la corporación compostelana.