Loida Zamuz: «El estilo no es cuestión de dinero. Lo tienes o no lo tienes»

La estilista, que acaba de vender sus salones, dice sentirse liberada y revela que lo que más le relaja es cuidar de su huerto.


Loida Zamuz (Ribas do Sil, 1956) es menuda y discreta. Tiene una voz suave, delicada, relajante, pero que mantiene un discurso firme. Charlamos en una cafetería de la coruñesa Plaza de Vigo. En la terraza, claro, porque Loida fuma. Y no poco.

-Acaba de vender sus salones de belleza, ¿Cómo se siente?

-Liberada. Y contenta porque la empresa y los trabajadores siguen. Y eso es muy importante para mí.

-¿Piensa en jubilarse?

-No pienso en eso, pero me preocupaba que me llegara la jubilación y que no tuvieran futuro los equipos. Yo necesito estar activa. Y creo que me queda mucho que dar, sobre todo con la cabeza liberada de esa parte empresarial que me gustaba menos. Cada vez esa parte me atrapaba más y no era tan feliz.

-Ha hecho un movimiento a favor de su felicidad.

-Sí. Cuando empecé, nunca pensé en tener una empresa de peluquería. A veces las cosas te llevan pero, para mí, el objetivo era dignificar al profesional de la peluquería. Y eso se consigue formando a la gente en el día a día. La parte técnica es muy importante, pero para mí lo fue más el factor humano.

-Usted vivió en Venezuela.

-Cuando tenía 5 años mis padres emigraron a Caracas y me fui con ellos, claro. Me acuerdo que, cuando llegué todo me llamaba la atención. ¡Nunca había visto a un negro! Los 5 años son una mala edad, pero es peor los 15, cuando volví a Galicia. tuve que empezar otra vez de cero.

-Ustedes hacen un poco de magia con la gente.

-El profesional de la estética es muy importante en la vida de las personas. Con su trabajo transforma su estado emocional.

-El pelo es fundamental, claro.

-Lo que más define el aspecto de una persona es su pelo, su piel y sus manos.

-Pues yo casi no tengo.

-Hay hombres que están más guapos calvos que con pelo. Por la forma del cráneo.

-¿Todos somos atractivos si nos peinamos adecuadamente?

-No es tanto el peinado. Es el corte, el color y sobre todo, el cuidado del cabello. La gente gasta mucho dinero en ropa y no tanto en el cuidado del pelo. Y el cabello y la piel son para toda la vida. Hay que cuidarlas.

-¿Daría un par de consejos?

-No ser agresivo con el secador y usar el producto adecuado para cada tipo de pelo.

-Hay gente que discute la eficacia de todos esos productos anti edad.

-El cabello, con la edad, se vuelve más fino. Desde luego, los milagros no existen. No los instantáneos. Existe el milagro del día a día. El cabello, la piel, es algo que no puedes volver a comprar.

-¿Tenemos cada vez peor pelo?

-Sí. Por la alimentación y la polución. Yo recuerdo melenas frondosas de pelos gruesos, cuando empecé a trabajar. Hoy son más finos, más debilitados. Además hoy el cabello se lava a diario. Y es muy importante el producto que uses.

-¿Eso es bueno? ¿Lavarlo a diario?

-Yo lo hago.

-En un salón, la gente se desinhibe y cuenta cosas.

-Esa parte de la peluquería intenté evitarla toda la vida. Conmigo, personalmente, la gente no se suelta. Seguramente más con los equipos. El cliente puede contar lo que quiera, pero ellos no deben intervenir en nada.

-Usted irá por la calle fijándose en el pelo de la gente...

-No puedo evitarlo. Hay gente que me dice: «Un día te van a llamar la atención, Loida». Lo malo no es que mire, es que se me nota en la cara lo que pienso.

-¿Se peinan bien los gallegos?

-Estamos en la media.

-¿Y eso del efecto Inditex que presumen los coruñeses?

-Sí, hay un estilo en A Coruña. El efecto Inditex ha mejorado mucho A Coruña: mucha gente que viene de fuera, que viaja mucho y todo eso se va contagiando. Inditex puso A Coruña en el mundo.

-Hay lugares en los que se respira ese estilo, aunque la gente no lleva ropa muy cara.

-Es que el estilo no es cuestión de dinero, afortunadamente. Y el estilo, lo tienes o no lo tienes.

-¿Que consejo le daría a Feijoo para mejorar su imagen estética?

-Le recortaría más la nuca. La gente no se las ve, pero tienen mucha importancia. Es lo que ven de ti y que no puedes defender.

-¿Y a Gonzalo Caballero?

-No lo conozco tanto como para opinar.

-¿Es hora de quitarse la barba?

-No. Yo creo que hay gente que no se la debe quitar. Hay que dejarse de modas e ir a lo personal. A usted no se la sacaría.

-Vaya, pues la dejo. ¿Celta o Deportivo?

-Deportivo. Además, vamos a subir.

-Elija unas palabras para definirse.

-Soy trabajadora, leal con las personas y muy crítica conmigo misma.

-¿Eso es bueno o malo?

-Yo creo que te tienes que mirar a ti misma y ser capaz de verte. Aunque a veces me hago un poco de daño.

-¿Qué le gusta a hacer cuando tiene tiempo?

-Dedicarme a mi huerto. Es lo que más me relaja. Cada estación tiene su encanto y a través de las plantas y los árboles hago muchas reflexiones para la vida.

-Dígame alguna.

-Al sembrar hay que estar pendiente de sacar las malas hierbas, porque si no, se comen lo bueno. Esa reflexión se puede llevar a las personas.

-Todos los que tienen huerto acaban con sobreproducción.

-Sí, pero luego hago la salsa de tomate para todo el año.

-¿Le gusta la cocina?

-Seh.

-No ha sonado muy convincente.

-Pues sí me gusta, aunque es verdad que la gente no me imagina cocinando.

-¿Le gusta bailar?

-No, me da vergüenza. Todo lo que sea estar muy expuesta no me gusta.

-Dígame una canción.

-Freundliche vision, de Montserrat Caballé.

-¿Qué es lo más importante en la vida?

-La lealtad. Dejar vivir y respetar.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
13 votos
Comentarios

Loida Zamuz: «El estilo no es cuestión de dinero. Lo tienes o no lo tienes»