Expropiaciones exprés para terminar con los puntos negros de las carreteras

Pablo González
Pablo González REDACCIÓN / LA VOZ

GALICIA

Señal que advierte de un tramo de riesgo en la N-541 en Ourense
Señal que advierte de un tramo de riesgo en la N-541 en Ourense RAMON LEIRO

Fomento cambia la ley para agilizar actuaciones en tramos con alta siniestralidad

26 ene 2019 . Actualizado a las 05:00 h.

El Ministerio de Fomento está firmemente comprometido en la mejora de la seguridad vial en las autovías y carreteras que son de su competencia, una apuesta que la Consellería de Infraestruturas lleva años desarrollando en Galicia, actuando especialmente en los puntos negros de la red. Esta estrategia, marcada por el propio ministro José Luis Ábalos, se está sustanciando en dos direcciones. Por un lado, en la política presupuestaria, destinando más recursos a la conservación para paliar el déficit acumulado en este campo durante la crisis económica. Así, se invertirán en toda la malla de carreteras estatal, si finalmente se aprueban los Presupuestos, cerca de 1.000 millones de euros, un 32 % más que en el 2018. Y, por otro, con cambios legislativos que propicien una mayor celeridad en las actuaciones para eliminar puntos negros.

A este nivel destaca el real decreto para reformar la Ley de Carreteras del 2015, aprobado por el Gobierno de Pedro Sánchez y recientemente convalidado en el Congreso. En estas medidas urgentes propuestas por Fomento para modificar la normativa se prestó mucha atención a los asuntos relacionados con las autopistas de pago (las sanciones a las concesionarias o la habilitación de una empresa pública para cobrar peajes), pero pasó inadvertido un retoque que permitirá llevar a cabo expropiaciones exprés en caso de que se trate de obras urgentes relacionadas, principalmente, con la seguridad vial.

Se trata de que la aprobación provisional de los proyectos suponga de forma casi automática la ocupación urgente de los terrenos y bienes a expropiar, «con el fin de no demorar la realización de las obras, evitando el perjuicio que para el interés general suponen estos retrasos», se asegura en el preámbulo que explican las modificaciones. Pretenden, por tanto, aligerar el proceso burocrático con seguridad jurídica, evitando someter todos los casos a la declaración de utilidad pública o interés social.

La redacción previa de la Ley de Carreteras exigía una serie de trámites administrativos adicionales para sustentar las expropiaciones que no tenían en cuenta el tamaño de la obra y los objetivos para los que se planteó. Así, recuerdan que hay proyectos de escasa cuantía económica, «pero que inciden de manera importante en la seguridad vial», como son las actuaciones en tramos de concentración de accidentes, mejoras locales de trazado, de intersecciones, enlaces..., en definitiva, todos aquellos trabajos que precisan de una contratación urgente «dada su incidencia en la seguridad».

Fomento admite su interés en que este cambio normativo se hiciera mediante un real decreto de medidas urgentes, para empezar a actuar cuanto antes con el nuevo modelo de expropiación exprés en estos puntos negros viarios. «La tramitación ordinaria de la modificación de la ley requería de unos plazos mucho más dilatados, con el consiguiente retraso en la puesta en servicio de estas actuaciones y en la consecución de mejoras de la seguridad vial».

Desde la Xunta recuerdan que la normativa autonómica ya prevé procedimientos de expropiación urgente para actuar con rapidez en la eliminación de puntos conflictivos en las carreteras.