Adiós a la abuela de Galicia

Rocío Perez Ramos
Rocío Ramos LALÍN / LA VOZ

GALICIA

Concepción Pichel celebrando sus 110 años a ritmo de pandereta
Concepción Pichel celebrando sus 110 años a ritmo de pandereta

Lalinense de nacimiento y residente en Silleda, Concepción Pichel Sampayo falleció a los 110 años

29 nov 2018 . Actualizado a las 05:00 h.

Galicia perdió ayer a su abuela. Concepción Pichel Sampayo falleció en su casa de Vilar, en Silleda, a los 110 años. Era la más longeva, con un título casi de récord y unos años muy bien llevados. Testigo de más de un siglo, doña Concha nació el 11 de mayo de un lejano 1908, en los albores del siglo pasado, en el lugar de Soutullo, en la parroquia lalinense de Anseán.

Era una mujer vital, a la que le encantaba la música, que le recordaba a su juventud. Y así celebró, acompañada de su familia y con las pandereteiras del grupo Fortín da Pomba, su último cumpleaños. Un aniversario que tuvo que festejar ya desde una silla de ruedas, pero con la pandereta en la mano, después de que una rotura de cadera hace unos tres años le restara movilidad.

Pandereta en mano

Un poco antes, con 106, Concepción Pichel aún daba paseos por la parroquia y realizaba algunas tareas domésticas gracias a una salud envidiable. Residía en Vilar, en casa de Magín, uno de sus siete hijos. Algunos residen en Uruguay e Inglaterra y algún otro en A Estrada y Carballo. En mayo, la extensa familia de doña Concha, como la conocen todos los vecinos, se reunía de nuevo para arropar a una abuela que suma once nietos y muchos bisnietos. Una fiesta en la que no dudó en arrancarse a cantar y seguir algunas de las piezas interpretadas por las pandereteiras, entre las que no faltaron canciones populares y el Cumpleaños feliz de rigor. La actuación fue un regalo del Concello de Silleda, que quiso de esta forma dar una sorpresa a esta amante de la música tradicional. Ayer contaba el alcalde de Silleda, Manuel Cuíña, que «na primeira peza que cantaron as rapazas xa empezou ela e seguiuna de principio a fin, e acordáballe a canción enteira». «A súa vitalidade, forza e alegría estarán para sempre no noso recordo», afirmaba.

Desde ayer, su cuerpo está siendo velado en el tanatorio O Deza, en Silleda, por donde pasaron ya muchos ciudadanos para decir adiós a una vecina muy querida. Hoy, a las 15.45, tendrá lugar la salida de la comitiva fúnebre desde el tanatorio hasta la iglesia de Vilar, donde se celebrará su funeral, y su entierro será posteriormente en el cementerio parroquial.

Su marcha, deja el título de abuela de Galicia en manos de otra silledense, Ramona Costoyas Rey, nacida el 10 de agosto de 1909 y vecina del lugar de Quintela, en la parroquia de Manduas.

Es otro ejemplo de una naturaleza a prueba de bombas. Al igual que Concepción Pichel, la vida de Ramona Costoyas estuvo ligada a los trabajos del campo y el cuidado de su casa y de sus hijos, que emigraron hace años al País Vasco. Dos cuidadoras la atienden a lo largo de día y aún goza de buena salud, con los achaques propios de tan avanzada edad, aunque hace años que ya no sale de casa. Pasaba ya de los cien y aún vivía sola. Cuentan que no se cree que tenga tantos años. «A min dicíame sempre: “Que simpático es! Como vou ter tantos anos, se ninguén vive tantos anos?”», cuenta el alcalde que le decía en los últimos cumpleaños en los que los representantes municipales iban a entregarle algún obsequio. Porque la que es ahora la nueva abuela de Galicia aún no se cree que haya vivido tantos años como los que marca su carné de identidad.

Otra pontevedresa le anda cerca. Se trata de Josefina Villaverde, vecina de Cuntis, una superabuela que sopló el pasado día 19 las velas de su 109.º cumpleaños. Este día probó la tarta y conserva un muy buen apetito.

Ramona Costoyas no es la única centenaria que vive en Silleda. A ella se suman Florentina Vidal Ferreiro, vecina de Laro, que cuenta con 101 años, y Nieves Taboada, de Siador, que acaba de sumarse recientemente al club y a la que sus vecinos le organizaron hace poco una fiesta para celebrar su cumpleaños.