El «terminator» de las velutinas

Jorge Casanova
jorge casanova CAMBRE / LA VOZ

GALICIA

Senén Rouco

Lolo Andrade incorpora la polvora en la lucha contra la avispa asiatica, como metodo mas eficaz y ecológico

28 ago 2018 . Actualizado a las 14:01 h.

Estamos en Brives, Cambre, municipio que se disputa con otros pocos el dudoso honor de ser la capital gallega de la velutina. Aquí, los servicios de emergencia dedican el ochenta por ciento de su trabajo a retirar nidos de este antipático insecto. El que nos ocupa ahora está a una altura de 18 metros. No es muy grande, pero está bien asentado en un frondoso castaño. Dos hombres se disponen a neutralizarlo con un sistema de momento único en España y que solo se está utilizando en este concello. No es nada sutil, desde luego, pero es extremadamente efectivo: «Se trata de colocar un explosivo dentro del nido y hacerlo estallar», explica Lolo Andrade, probablemente uno de los técnicos que mejor conoce a la avispa asiática. Desde hace cuatro años desarrolla este sistema que ya está homologado por el Ministerio de Industria y que pronto podrá ser usado por otros concellos, incluso por otras comunidades autónomas que ya han mostrado su interés.

Mientras Miguel y Lolo montan la pértiga, las moradoras del nido empiezan a mostrar ya inquietud. La punta está cerca del objetivo y las velutinas se temen lo peor. Pero aunque conservaran algún tipo de memoria genética, no tienen ni idea de lo que se les viene encima. Esta vez, ni siquiera hace falta clavar el explosivo dentro del nido. No es demasiado grande. Así que los técnicos toman distancia, hacen sonar un silbato tres veces y ¡bum! el petardazo volatiliza el nido y todo lo que había dentro: «Es un sistema ecológico, porque evita el veneno; hace desaparecer el nido, con lo que no se vuelven a producir avisos en ese árbol, y es muy efectivo», explica Andrade. Y barato.

Media hora antes, el operativo estaba en otra vivienda del mismo concello. Allí, en Brexo, Javier, de 38 años, todavía estaba un poco nervioso después de recibir el día anterior una serie de picaduras de las avispas que se le instalaron en el jardín. Se salvó porque tiene el PAC cerca, pero miraba con inquietud hacia la esquina del pilón. Lolo se coloca el traje de intervención rápida y da una orden: «¡Entren en casa!». Javier y su mujer hacen caso y por una rendija ven a Lolo, armado con el espray, instrumento básico de ataque a las velutinas, rocía la zona. Y entonces