«El problema es que no estamos acostumbrados a las olas de calor y no nos protegemos de ellas»

Luis López Vilar, Jefe de Servicio del centro de salud de Teis, recomienda no salir en las horas extremas y tener siempre líquidos a mano

López Vilar, a las puertas del Centro de Salud de Teis
López Vilar, a las puertas del Centro de Salud de Teis
L. l.
redacción / la voz

Los golpes de calor surgen cuando la temperatura corporal rebasa los 40 grados, lo que significa cuatro más de lo habitual. Son producidos por la exposición a altas temperaturas y cuando dejan de funcionar los mecanismos que usa el organismo para enfriarse. El médico Luis López Vilar señala los siguientes datos y consejos a seguir para combatir este tipo de golpes.

-¿Cuáles son los síntomas de un golpe de calor?

-Los golpes de calor se producen cuando hay un aumento de las temperaturas, sobre todo de un modo brusco, que nos coge a la población desprevenida. No estamos acostumbrados y no nos protegemos. Se detecta por ese aumento brusco, y entonces el paciente comienza a encontrarse mal. Pierde energías, le duele la cabeza, le sube la temperatura…

-¿Qué se debe hacer? ¿Cómo podemos ayudar a alguien con un golpe de calor?

-Primero hay que detectarlo, porque muchas veces no nos damos cuenta de que ha habido esa subida de temperatura y de que estamos bajo el efecto de un golpe de calor. Inmediatamente hay que intentar bajarle la temperatura, llevar al afectado a una zona fresca... Muchas veces habrá que ir a los servicios de urgencia, tanto a los centros de salud como a los hospitales.

-¿Cuánto hay que beber?

-No podemos poner una cantidad, cada uno tenemos un metabolismo diferente. Recomendamos tener la botella al lado. Las personas que tienen más dificultad para detectar que tienen pérdida de líquido son los niños y los ancianos, por eso tenemos que estarles ofreciendo continuamente agua. Más que una cantidad determinada es estar continuamente hidratando y escapando del calor. No pensemos que por beber, por ejemplo, tres litros, no lo vamos a tener. Se puede tener si se han perdido más de tres litros.

-¿Cuándo no es conveniente salir de casa?

-La forma de protegerse es no salir en las horas más peligrosas, es decir, mediodía y sus alrededores. El calor es más intenso. Hay que darse cuenta de que estamos en una situación de calor no habitual, hay que evitar la exposición a ese calor en las horas más críticas y no hacer ejercicio en esos momentos. También hay que darse cuenta de que hay que tener protegidos a la sombra y muy bien hidratados a los niños y a los ancianos.

-Dentro de la población de riesgo, además de mayores y niños, ¿qué otras personas podemos incluir?

-Los más vulnerables son las personas mayores, los niños y los enfermos. Son las personas con las que tenemos que tener mayor precaución. Podemos incluir también personas débiles por el motivo que sea, porque han pasado una enfermedad aguda, porque tienen una enfermedad crónica o porque sus características físicas los exponen a más riesgo. Sobre todo personas que pueden no darse cuenta del daño que les está haciendo el calor, o que deben protegerse del mismo.

-¿Cuáles son las medidas preventivas?

-Hidratar muy bien y evitar hacer ejercicio en las horas extremas. Ese es el mejor tratamiento. Si vemos que alguien no se da cuenta y se encuentra mal, habrá que llevar a la persona a la sombra e hidratarla.

-¿Cuándo debemos acudir a un centro médico?

-Se debe acudir cuando reconocemos que ha podido haber un golpe de calor y el paciente no responde a las medidas físicas que le ponemos. Si lo ponemos a la sombra o al fresco, lo hidratamos, lo refrescamos, le damos duchas frescas y no responde bien, o está con vómitos, dolor de cabeza y síntomas extremos, hay que llevarlo inmediatamente a un centro de salud o a urgencias. Allí se tomarán las medidas que sean necesarias, hidratar por vía intravenosa o intentar bajar la temperatura.

-¿Qué secuelas puede tener un golpe de calor?

-Desde el daño físico grave hasta la muerte, si no se detecta y no se toman las medidas oportunas.

-¿Existe algún protocolo de actuación o programa preventivo para estas olas de calor?

-A los médicos se nos informa de que tenemos la probabilidad de que haya esa subida de las temperaturas, y que estemos preparados para recibir a ese tipo de pacientes. Estamos pendientes, avisamos a nuestros pacientes, sobre todo los que tienen familiares mayores o niños, o pacientes vulnerables, para que tengan precaución con ellos.

-¿La humedad que hay en Galicia perjudica más esta situación?

-Puede perjudicar en cuanto a que no seamos conscientes. Sobre todo en Galicia el problema más grande es que no estamos acostumbrados, y nos parece que es una exageración.

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