La felicidad truncada de Pacucho

El vecino de Muros muerto en accidente en Namibia proyectaba casarse con su novia de Zambia en el 2019


A Coruña / La Voz

Varias familias de Galicia lloran las trágicas consecuencias de un accidente de tráfico ocurrido el pasado fin de semana en Namibia. En él se dejó la vida Francisco Fernández Martínez, de 54 años y oriundo de Louro (localidad costera del municipio de Muros), que llevaba más de tres años trabajando en este país del sur de África. En el accidente murió también la que era su pareja, una ciudadana de Zambia, Petronella Amanda Nyambe, de 39 años.

Ambos viajaban en un taxi en la localidad de Walvis Bay (ciudad costera de unos 60.000 habitantes) en la madrugada del sábado al domingo cuando una furgoneta colisionó contra ellos a gran velocidad tras saltarse un semáforo en rojo. El conductor estaba ebrio y será puesto a disposición judicial en los próximos días una vez se recupere de las heridas. La mujer acompañante fue atendida por quedar en estado de shock, mientras que el taxista sufrió heridas leves.  

Los dos fallecidos tenían planeado casarse el próximo año, según relata una hermana de Francisco, María Teresa, vecina de A Coruña, quien este martes vivía su jornada de duelo pendiente del contacto telefónico con la Embajada de España en Namibia. «Había hablado con él menos de una hora antes del accidente, hablábamos casi todos los días...», recordó la mujer, de 52 años. «Éramos casi de la misma edad y estábamos muy unidos desde niños».  

Control de carga portuaria

Francisco, al que sus amigos y su entorno familiar se referían como Pacucho o de Cancela, había trabajado muchos años como contramaestre para una empresa andaluza y ahora «se dedicaba a labores de control de la carga del marisco en uno de los puertos de Namibia: siempre había estado vinculado al sector de la pesca». En su vida privada, tenía reconocido un hijo de 14 años, que vive en Muros.

«Es tristísimo en cualquier circunstancia un siniestro así, pero Paco estaba muy ilusionado con su pareja, una chica de Zambia que hablaba perfectamente español», recuerda la hermana, que ahonda aún más en la mala suerte de su hermano al recordar una reciente anécdota: «El jueves pasado un compañero suyo del trabajo, también español, Octavio se llama, le dijo a mi hermano que por qué no se desplazaba por la ciudad en el coche que la empresa le había cedido -relata María Teresa Fernández Martínez-, pero él le respondió que tenía miedo de rayarlo, que se desplazaba mejor en taxi, que se sentía más cómodo... ¡Y mira!».

La Voz de Galicia contactó con el responsable de los asuntos administrativos de la Embajada de España en Namibia, Ander Ruiz de Gopegui, quien lamentó «el trágico accidente». La embajada tuvo conocimiento de la muerte del ciudadano español en la tarde del domingo, unas horas después de saberlo la familia.  

Homicidio culposo

Desde la Oficina de Información Diplomática señalaron que «aún no se puede hablar de una fecha para la repatriación del cuerpo de Francisco». «La embajada está en contacto permanente con la familia, así como con las autoridades locales», apostillan. Y es posible que, al haber un presunto delito de por medio -homicidio culposo, conducción imprudente...-, las autoridades judiciales aún tengan que dar permiso para iniciar la repatriación a España. «Cada país es un trámite diferente -explican desde la Oficina de Información Diplomática-, aún tenemos que saber cuál es el plan de la familia: enterrar el cuerpo en Namibia, incinerarlo y trasladar las cenizas a España, o el traslado del cuerpo».

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