Embalses: de la nada al todo

El estado de ocupación en la demarcación Galicia-Costa está al 91,12 %.

La presa de Eiras alcanzó en marzo el cien por cien de su capacidad
La presa de Eiras alcanzó en marzo el cien por cien de su capacidad

redacción / la voz

Hace medio año, Galicia boqueaba. Metida en una sequía con pocos precedentes, ciudades como Vigo empezaban a plantearse cómo afrontar el futuro después de ver el fondo del embalse del que se nutre su agua corriente. Se hablaba del peor año que recordaban cauces como el Miño, donde el caudal en sus tramos más altos apenas alcanzaba el 20 % de su volumen normal. Todo en plena temporada de unas lluvias que no llegaban y después de atravesar un año particularmente seco. Galicia ya estaba en alerta y buena parte del país tomaba conciencia de la necesidad de ahorrar agua, un bien escaso que nunca lo había parecido tanto.

Medio año y muchos hectómetros cúbicos de lluvia después, la situación se ha dado la vuelta por completo. La Consellería de Medio Ambiente de la Xunta daba a conocer ayer el estado de ocupación de los embalses de la demarcación Galicia-Costa: llenos al 91,12 %.

El último tramo del invierno y la primavera han sido tan excepcionales como lo fueron el verano y el otoño anteriores. Después de una intensa sequía, llegaron las lluvias inacabables y actualmente, los embalses de abastecimiento apenas disponen ya de espacio de resguardo, lo que supone afrontar los próximos meses con una notable tranquilidad hídrica.

Estos pronunciados dientes de sierra en la estadística pluviométrica es una tendencia a la que vamos a tener que acostumbrarnos y que son una consecuencia directa del cambio climático: episodios extremos cada vez más frecuentes. Tendremos sequías como la que atravesamos en el los años 2016 y 2017 para enfrentarnos inmediatamente después a prolongados períodos de lluvias. Es decir, la misma cantidad de precipitaciones, pero concentradas en menos tiempo.

El último período sin lluvias fue muy importante para concienciar a la población de que el anunciado y debatido cambio climático es ya una realidad incuestionable con incidencia en mayor o menor medida en todo el planeta. También en Galicia, cuyas tierras del sur llegaron a ver seriamente comprometidos sus cauces, sus pastos y hasta el abastecimiento de algunas poblaciones, acostumbradas a la abundancia pluviométrica. Durante algunos meses era frecuente escuchar a las personas mayores que nunca se había visto una sequía semejante. Hoy, los embalses autonómicos que abastecen de agua a la población están al 98,91 %, mientras que los de aprovechamiento hidroeléctrico llegan al 90,33 %. En total, 628 hectómetros cúbicos de agua embalsada. No está previsto que el verano sea ni más ni menos lluvioso que cualquier verano convencional, pero la sequía volverá porque el clima ha cambiado. Lo inteligente es que no nos pille desprevenidos.

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