Marruecos repatriará a la pareja muerta en la explosión de Tui

manu otero VIGO / LA VOZ

GALICIA

MONICA TORRES

El consulado del país norteafricano pide un cementerio adaptado al rito musulmán en Galicia

02 jun 2018 . Actualizado a las 05:00 h.

Las dos víctimas mortales de la explosión de material pirotécnico del almacén clandestino de Tui serán enterradas en Marruecos. Aunque Abdelkhalek el Bouabi Hailas y Ezzoura Bouadel llevaban más de diez años viviendo en Tui, la ausencia de un cementerio adaptado al rito musulmán en Galicia no deja otra opción que la repatriación a su país de origen. Allí, sus familiares llevan días preparando las exequias a la espera de la llegada de los dos cuerpos, que se está retrasando por una prueba de ADN que permita completar la identificación de uno de los cadáveres, que quedó calcinado tras la deflagración.

Desde el consulado general de Marruecos en Bilbao, explican que los gastos de repatriación de las víctimas serán asumidos de forma íntegra por la corona del país africano. «Todos los marroquíes que mueren fuera de su país, si sus familias lo desean, pueden ser repatriados. Es una orden directa del rey», explican trabajadores del consulado.

No obstante, lamentan que Galicia no disponga de un cementerio adaptado a practicantes de religiones minoritarias, algo que sí existe en regiones como Andalucía, Baleares, Extremadura o Castilla-La Mancha, y piden un esfuerzo al Gobierno autónomo para habilitar un espacio que permita sepelios acordes con la tradición mahometana, en la que el cuerpo debe estar en contacto directo con la tierra como norma general.

La falta de esta instalación obligará a los hijos del matrimonio fallecido, gallegos desde la cuna, a tener que viajar a Marruecos para visitar la tumba de sus padres, a pesar de que la intención de sus familiares directos, de los amigos de la familia y de la Xunta es que sigan viviendo en Tui. De hecho, los menores recibieron el jueves por la tarde el alta hospitalaria. Permanecían ingresados desde el día de la explosión a pesar de que sus heridas no revestían gravedad.

Ya fuera del hospital, la tutela de los hermanos sigue bajo la responsabilidad de la Xunta. Los pequeños siguen conviviendo en Tui con su tío paterno en casa de unos amigos, pero la Consellería de Política Social sigue muy pendiente del bienestar de las dos víctimas y espera que tras el entierro de sus padres pueda quedar resuelta la custodia.