Manuel Reiogosa Roger: «Queremos dar la vuelta a la tortilla, menos edificios»
GALICIA
Todo el mundo lo conoce por Pachi, el nombre de su dorsal de baloncesto desde pequeño
15 abr 2018 . Actualizado a las 18:20 h.Manuel Reigosa Roger (Vigo, 1958) es catedrático de Biología Vegetal y Ciencia del Suelo. Fue decano de la Facultade de Ciencias y vicerrector de Investigación. En los últimos años ha ejercido como portavoz de la oposición al actual equipo del rector.
-¿Cómo sería la descentralización de la Universidade de Vigo que propone?
-Apostaremos por la administración electrónica, la nuestra es la más atrasada de Galicia, para facilitar los trámites en los tres campus, y de igual forma dotarlos de aquello que requiera la tramitación presencial.
-¿Cuáles son sus líneas estratégicas?
-La primera, el cambio de talante, negociar más desde el primer día con una nueva relación de puestos de trabajo, intercambiar opiniones en los órganos de gobierno. El ajuste económico de la crisis se hizo, sobre todo, en costes de profesorado y personal de administración y servicios. Queremos dar la vuelta a la tortilla. Hay muchos aspectos en los que se puede ahorrar.
-¿Por ejemplo?
-En el ladrillo, edificios y demás. Hay que apostar por tener una plantilla capaz de producir los mejores resultados. Estamos llenos de burocracia sin sentido y queremos reducirla. El decreto Wert fue mal entendido y racionalizaremos más el reparto de la docencia. Hay partidas que ya están en el ojo del huracán.
-Critica la excesiva judicialización de la Universidade de Vigo.
-En los últimos años casi todos los procedimientos que tienen que ver con la oferta pública de empleo han desembocado en procesos judiciales. También otros de la vida interna de la universidad, como recursos sobre el plan de organización docente en departamentos. Creemos que hay que hacer un esfuerzo para reducirlos, hacer más uso del tribunal de garantías y crear una unidad de mediación. No son buenos para nadie los tribunales. Además, suponen un gasto si hay que indemnizar.
-Entre esos casos han ¿tenido alguno de irregularidades en los másteres similar al de Cristina Cifuentes?
-No. Espero que no se utilice esta mala práctica ni que se piense que en una universidad pública es fácil falsear o cambiar una nota, un expediente o aprobar sin pasar por el tribunal. En nuestra universidad quedan registradas y documentadas todas las actividades docentes evaluadas con la firma original de los profesores, a veces también con la digital, y quedan archivadas por fecha. Obviamente, puede haber un error en una calificación, pero incluso corregirlo es un proceso controlado.
-Hay quejas de descompensación entre el ámbito tecnológico y el de humanidades-sociales.
-Hay que hacer avances para que todos los ámbitos puedan acceder a temas como la transferencia, aunque no sea con la misma intensidad. Queremos hacer una apuesta por recuperar la pujanza del servicio de publicaciones. En parte se había perdido. No es una actividad excesivamente cara y nos puede colocar en el mapa de la investigación en ciencias sociales, en humanística y en todo. Básicamente, queremos más personas y menos edificios.
-Se declara fan del claustro: ¿cómo conseguirá atraer más auditorio?
-El claustro ha perdido competencias. Empezamos mal porque ya sabemos que va a haber 52 vacantes. En algunos centros no se ha presentado personal de distintos sectores. Es una comprobación de la demolición de los órganos de gobierno. Se puede recuperar la ilusión siendo más abierto, aspirando a que haya bofetadas por entrar... En estos últimos años servía poco menos que para escuchar la opinión del rector. En el último ordinario, al final quedábamos 20 personas, incluida la prensa.