Yamagata, el virus que está complicando la epidemia de gripe

Elisa Álvarez González
Elisa Álvarez SANTIAGO / LA VOZ

GALICIA

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La mayoría de los casos notificados son de la cepa B y de un tipo que no recoge la vacuna administrada

13 ene 2018 . Actualizado a las 16:00 h.

Los virus de la gripe tienen pequeñas mutaciones cada año, lo que obliga a cambiar la composición de las vacunas. Lo que ocurre es que en ocasiones acaban circulando cepas no tan parecidas, lo que hace que la vacunación pierda parte de su efectividad. Eso sí, protegerse es siempre eficaz para evitar complicaciones graves o la muerte.

La vacuna de este año

Míchigan, Hong Kong, Victoria. España distribuyó este invierno una vacuna trivalente con dos cepas A y una B. Las A Míchigan y Hong Kong, y la B Brisbane, del linaje Victoria. La composición se elabora cada año teniendo en cuenta qué virus circularon el invierno anterior, y cuanto más se asemejen más efectividad tendrá. Este año Yamagata está complicando la epidemia. Y es que tal y como recoge el Centro Nacional de Microbiología, que caracteriza genéticamente los virus, hay cepas Hong Kong, Míchigan, Singapur y Victoria, y 29 virus del linaje Yamagata, que no coincide con los recogidos en la vacuna y que circulan de forma mayoritaria. La Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria (semFYC) señaló ayer que el predominio de Yamagata ha hecho que la vacuna tenga una efectividad del 25 %, aproximadamente. Esto puede hacer pensar que la vacuna no es una buena herramienta, pero los especialistas de enfermedades infecciosas aclaran que, «si reducimos un 25 % la afectación en personas que pertenecen a colectivos de riesgo, como mayores con enfermedades crónicas, trasplantados o bebés, es aconsejable vacunarse».

Complicaciones

Vacunarse reduce a la mitad los riesgos. Que la efectividad de la vacuna sea menos alta no implica que no sea la mejor manera de protegerse, y sobre todo de la peor parte de la gripe, las complicaciones y la muerte. Un estudio que acaba de hacer público el Instituto de Salud Carlos III, realizado en veinte hospitales de siete comunidades autónomas, demuestra que en las personas mayores el efecto de la vacunación antigripal para prevenir casos graves duplica el efecto para reducir los menos graves. Es decir, que la vacunación durante varias temporadas en personas de edad tiene un efecto protector de las consecuencias más importantes -ingresos en uci y fallecimientos- mayor que de las menos graves.