«Es un transporte totalmente residual»

Á. ALONSO FERROL / LA VOZ

GALICIA

Rosa Loureiro y Arturo Llago
Rosa Loureiro y Arturo Llago

En directo, en la estación de Ferrol

06 ene 2018 . Actualizado a las 05:00 h.

Las 12.07 era la hora establecida de llegada a Ferrol de dos de los trenes procedentes de A Coruña. Sin embargo, no aparecieron hasta un cuarto de hora después. Esto apenas pareció importar a los viajeros que, según las opiniones recogidas, suelen escoger este medio cuando no tienen prisa en llegar al destino. «Lo cogí porque se dieron diversos factores, pero no suelo elegirlo porque no me resulta funcional. Es un transporte total y absolutamente residual», expresó Rosa Loureiro, que se había subido en Cambre, donde vive justo al lado de la estación. Esta cercanía, eso sí, no le vale «de nada» porque el ferrocarril, reitera, «tarda mucho».

Es algo similar a lo que opina el ferrolano Arturo Llago, quien apuesta por la tan solicitada variante de Betanzos para que el viaje se quede en «unos 50 o 55 minutos». «De esa manera, sería mucho mejor que el coche y el autobús. Tanto por coste como por comodidad no hay comparación, pero le falta rapidez», remarca. Su novia «no lo usa para trabajar porque le es imposible combinar los horarios».

Por su parte, Aday Rivera, que fue a recoger a su amigo Timur Svirava, dejó de usarlo porque le suponía «una tortura» y lamenta que no sea una alternativa como las conexiones existentes entre A Coruña, Santiago y Vigo.

La visión opuesta la da el chileno Julio Opazo, que se está recorriendo el mundo en tren, y disfruta «cuando va lento». Además, dice, «la vía está impecable» y las comparaciones del tren español con el de su país «son odiosas».