Vigo es tierra hostil para la velutina

Javier Romero Doniz
JAVIER ROMERO VIGO / LA VOZ

GALICIA

xoan a. soler

La brigada de bomberos creada para eliminar nidos ha dejado inertes cincuenta en menos de una semana

21 nov 2017 . Actualizado a las 15:46 h.

A grandes males, grandes remedios. Eso debieron de pensar en el Ayuntamiento de Vigo, justo dos días después de morir un vecino de O Porriño por más de 25 picaduras de avispa asiática, también conocida como velutina, cuando ordenaron la creación de una brigada especial formada por bomberos con un objetivo único: reducir al mínimo, y en el menor tiempo posible, la lista de espera con peticiones para retirar los nidos que genera este insecto que tantos problemas crea a las administraciones y tanta alarma provoca entre la población. La realidad es que la brigada entró en servicio el jueves y ayer, según informaban los bomberos, la citada lista de espera estaba a punto de pasar a la historia después de envenenar unos cincuenta asentamientos. «Lo que venga a mayores serán peticiones nuevas que se atenderán igualmente», puntualizan en el cuerpo.

Para eso tienen que pasar unos días todavía. Ayer, por ejemplo, se revisaron catorce nidos, de los que fueron anulados seis. Los nueve restantes no pudieron neutralizarse por no localizar al dueño de la propiedad afectada para acceder a la vivienda o por estar inaccesibles y no tener las herramientas para llegar a ellos. «Es cuestión de dar con los vecinos para que nos dejen acceder y hacer el trabajo. Mientras, están controlados y será cuestión de tiempo», aclaran en el parque de bomberos de Teis. Lo cierto es que las cifras que manejan en este departamento municipal son más que buenas. Solo desde el sábado, a las siete de la mañana y en las siguientes doce horas, se eliminaron treinta nidos.

En la brigada creada contra la velutina, y formada por bomberos que se presentaron de forma voluntaria, reconocen que lo ocurrido en O Porriño obligó a agilizar la capacidad de respuesta a los vigueses afectados por la plaga, ya que la propia actividad del día a día de este departamento municipal no dejaba tiempo para atender a la gran cantidad de demandas ciudadanas. El hecho de que los últimos otoños fuesen más cálidos de lo habitual tampoco ayudó a frenar la colonización del insecto, que con el frío está abocado a morir y dejar sus nidos en desuso. La gran sorpresa, sobre todo en el 2016, fue comprobar que muchas de las avispas reinas lograron sobrevivir al invierno para seguir reproduciéndose. Solo entre enero y junio de este año se retiraron, según datos de la Xunta, en Vigo y su entorno, más de 600 nidos, que además causan una gran alarma social, sobre todo entre la gente de avanzada edad.

Otra cosa es el clima interno que generan en el cuerpo de bomberos de Vigo las medidas de prevención para hacer frente a la velutina. Tanto sindicatos como diferentes bomberos a título particular han reclamado -incluso solicitándolo directamente a la mesa de salud laboral del cuerpo- que los equipos que trabajen con velutinas sean sometidos a analíticas para constatar si son alérgicos. ¿El motivo? Explican los trabajadores consultados que, en muchos casos, tienen que trabajar en altura para retirar los nidos: «¿Y si les pica mientras están colgados a 30 metros y genera una reacción que deja en el sitio al bombero?», plantean directamente en CC.OO., que hizo la petición en el 2015 y todavía no ha recibido respuesta.

Formación para fitosanitarios

Lo cierto es que desde el 2014, año en el que empezó a propagarse la avispa asiática, son numerosos los bomberos que han tenido que ser atendidos por picaduras de velutina estando de servicio y retirando nidos. A esta situación hay que añadir que algunos trajes, al rozar con las ramas, se han roto y eso aumenta el riesgo de que el aguijón de este masificado insecto sea más letal. Otra reivindicación laboral que sigue sin atenderse pasa por dotar de formación a los bomberos para manipular productos fitosanitarios. La realidad es que esa formación solo la han recibido los oficiales, cuando en el servicio de retirada de los nidos participa también el resto de compañeros que se exponen de forma continuada a estos productos tóxicos.