Casi mil universitarios no saben aún en qué carrera serán admitidos

Las primeras listas se conocerán hoy, un mes después del inicio de las clases


santiago / la voz

Ha pasado desde que el Plan Bolonia llegó a España y con él, los nuevos horarios. El inicio de las aulas se adelantó y septiembre comenzó a ser también un mes lectivo en las universidades. La transformación permeaba la enseñanza superior mientras la secundaria era ajena al cambio. Y desde entonces, caminan desfasados. Porque mientras en las facultades gallegas el curso ya está avanzado -las clases comenzaron hace un mes-, los estudiantes que hicieron la selectividad de septiembre no saben en qué carrera serán admitidos. Hasta hoy. A las 15 horas se hace público el séptimo llamamiento para matricularse en el sistema universitario de Galicia, el primero que incluye a los casi mil alumnos que obtuvieron la calificación de aptos en las pruebas que se celebraron entre el 12 y el 14 de septiembre, con las facultades regresando a la rutina y con apenas 1.719 plazas vacantes en los grados que se ofertan en Galicia. La UDC todavía ofrece 785 vacantes, mientras que la USC no ha cubierto aún 538 plazas. La Universidade de Vigo oferta 396 puestos.

El de hoy no será el último plazo. Porque el próximo 17 de octubre se publicará el último listado de este curso. Es decir, el proceso de matrícula en las universidades para los nuevos estudiantes culmina más de un mes después del inicio de las clases. Y eso, en un sistema en el que se utiliza la evaluación continua, la asistencia a clase es obligatoria y hay prácticas y trabajos ineludibles. Y sí. Existe. Existe la posibilidad de haber suspendido alguna asignatura en el mismo momento en el que uno se matricula.

La situación en la que se encuentran los estudiantes de la selectividad de septiembre se repetirá el próximo año. Porque aunque la Xunta y las universidades están de acuerdo en que es hora de acompasar calendarios, las previsiones con las que trabajan es que septiembre ceda su puesto a julio -siguiendo el mismo esquema de evaluaciones que en la universidad- en el curso 2018-2019.

Eso, en el caso de que finalmente se acuerde un cambio en las fechas, porque no todo son ventajas. Lo explica la portavoz de los directores de centros de secundaria de Galicia, Isabel Ruso: «Es un tema delicado. Las enseñanzas medias se han visto afectadas por las universitarias, porque todo estaba más que acomodado, y ahora se han adelantado los calendarios universitarios y eso vulnera nuestras enseñanzas». Advierte la presidenta de los directores de centros de secundaria que «hay las dos caras de la misma moneda». Por una parte están los alumnos que se incorporan un mes tarde a las aulas de la enseñanza superior y «se encuentran con un retraso con respecto a sus compañeros. Y en un año complicado se les complica el curso todavía más». Pero en el otro lado están los alumnos que tienen un problema determinado durante el segundo curso de bachillerato y que no son capaces de aprobar el curso en la evaluación ordinaria. A esos alumnos, «les hace falta tiempo recuperar aquello que no han podido dar en mayo. Acortarles los tiempos no parece una medida que pueda beneficiarlos» para que suplan las carencias que tienen para superar el curso, explica Isabel Ruso, que también cree que la secundaria acabará por acomodarse a los tiempos universitarios, como ya ha ocurrido en otras comunidades.

«Eu teño moi claro que este cuadrimestre algunha materia me vai quedar suspensa»

T.M.

Moraima Pérez se ha preinscrito en Ciencias Políticas en Santiago

Hizo la selectividad cuando los que serán sus compañeros de clase ya habían cruzado el umbral de la facultad. Ya lo sabía, pero el día que recogió las notas de la prueba de acceso a la universidad sus profesores se lo advirtieron: sabes que vas a incorporarte más de un mes después de haber empezado las clases, ¿verdad? Sí. Lo sabe. «É un agobio», lamenta Moraima Pérez (Vigo, 1997), una de esos mil aprobados en septiembre que a estas alturas no saben todavía ni si estudiarán la carrera que quieren. La que quiere Moraima es Ciencias Políticas, en Santiago. «Espero entrar, porque a nota de corte está sempre nun cinco e eu teño un 7,2». Pero ¿y si no? «Puxen outras carreiras que non me interesan, pero o que non quero é pasar un ano sen estudar». Hoy conocerá si al final es Políticas o es otra titulación la que cursará este curso. «Pero despois aínda teño que agardar a facer a matrícula e que nos digan que podemos empezar». El desfase de calendarios entre el bachillerato y la enseñanza superior pasa factura. «O máis probable é que xa mandaran traballos, que a día de hoxe son moi importantes para a nota». A Moraima se lo han contado quienes ya han pasado por eso. «Teño compañeiros que tamén entraron en setembro, e que suspenderon unha materia e en xullo volveron suspender porque o profesor lles dicía que mandara un traballo a principio de curso ou que faltaran a unhas prácticas». Un trabajo del que ellos no sabían nada y unas prácticas a las que no podían ir «porque non estaban matriculados» en ese momento. Es decir, estaban suspensos antes siquiera de saber si al final iban a estudiar esa carrera. «Non van cambiar a dinámica que teñen na clase porque cheguen persoas novas, tes que te adaptar ti a ela», reconoce Moraima. Pero también «ao ser novo o máis probable é que non coñezas a ninguén e que non saibas o que se fixo anteriormente. E aínda que o saibas, se a data de entrega xa pasou non podes entregalo». Al final, solo queda la resignación. «Eu teño moi claro que este cuadrimestre me vai quedar algunha, e os meus pais tamén, pero é que non é a miña culpa, é culpa de como está feito o plan de estudos».

Seguir leyendo

Newsletter Educación

Recibe todas las semanas la información más relevante sobre educación

Votación
1 votos
Comentarios

Casi mil universitarios no saben aún en qué carrera serán admitidos