Villares se hace con el liderazgo de En Marea, pero los críticos amenazan con tumbar el pacto

Susana Luaña Louzao
Susana Luaña LA VOZ

GALICIA

PACO RODRÍGUEZ

Ante la falta de consenso hubo que votar, y 12 miembros del Consello das Mareas no lo hicieron

03 abr 2017 . Actualizado a las 00:09 h.

Luís Villares ya no es solo el portavoz de En Marea en el Parlamento de Galicia, es también el líder de En Marea y su portavoz único, tras el acuerdo adoptado ayer por el Consello das Mareas. Lo es por mayoría, no por unanimidad. El magistrado en excedencia reconoció que antes de empezar la reunión, trató de consensuar un documento. Lo hizo, junto con sus afines, en más ocasiones, y aseguró que esa fue la razón por la que se dilató tanto el proceso. Pero ya no se podía esperar más porque «había que poñer a andar a organización e cumprir co mandato da cidadanía, que pedía que deixáramos de falar de nós, e iso foi o que fixemos».

En vista de que el sector crítico no aceptó consensuar un documento -la principal discrepancia fue siempre la de nombrar un portavoz único y que ese fuese Villares-, se votó. Y 18 miembros apoyaron la tesis del aspirante a líder, mientras que otros 12 decidieron no votar en lugar de hacerlo en contra. Hubo además dos abstenciones pactadas, la de Villares y la de Beiras, y tres ausencias. Así las cosas, el también portavoz parlamentario se hizo con la mayoría de los apoyos en una proporción realmente curiosa, porque buena parte de ellos no formaban parte de la lista que él encabezó, sino de las alternativas. De hecho, quienes lideraban esas otras candidaturas estarán en la coordinadora, de la que faltan destacados miembros que iban con Villares en Máis alá! Los elegidos para acompañar al portavoz en las diferentes áreas que se van a crear son Victoria Esteban, Sara Torreiro, Ana María Seijas, Elena Cores y Gonzalo Rodríguez de Máis alá!; Iria Morgade, Esther Duro y Alfonso Diz de Somos Quen, y Consuelo Martínez y Mario López Rico, de Queremos Participar. Pero ya no se va a hablar más de listas, o al menos así lo asegura el nuevo líder, quien afirmó que a partir de ahora «actuaremos como unha unidade mareante».

Villares negó querer hacer de la formación un partido tradicional y sostuvo que En Marea será rupturista y seguirá los dictados para los que nació, «como oposición a un sistema que era unha estafa». Adelantó que «agora que remata a parálise» se constituirán las veinte mareas pendientes de formalizarse y que la formación estará abierta a todos los inscritos para participar en las áreas que se van a poner en marcha. «Non somos unha forza máis do sistema, vimos para transformar a sociedade», insistió.