Temor a un derrumbe del PSdeG

Feijoo centrará la campaña en atacar a las mareas, porque cree que un colapso de los socialistas pondría en riesgo su victoria


Madrid / La Voz

Vivir para ver. Entre las principales preocupaciones de Alberto Núñez Feijoo de cara a las próximas elecciones gallegas está la posibilidad de que el PSdeG sufra un derrumbe histórico. No se trata en este caso del cínico y envenenado mensaje de algunos populares cuando dicen, perdonando la vida, que desearían que los socialistas gallegos solucionen sus problemas internos porque a Galicia le conviene un PSdeG fuerte y unido. No. Se trata simplemente de una cuestión de supervivencia. Cuando se le pregunta al entorno más próximo al presidente de la Xunta por sus expectativas de cara a las elecciones que se celebrarán en octubre, confiesa sus temores a que las primarias del PSdeG desemboquen en una guerra fratricida que lleve al partido a un descalabro histórico en los próximos comicios autonómicos.

Feijoo es perfectamente consciente de que los únicos beneficiados de un derrumbe de este tipo serían Podemos y las mareas, que podrían alcanzar así un resultado muy por encima del que se prevé en estos momentos, que ya les sitúa como segunda fuerza política superando al PSdeG. Si los gallegos que rechazan de plano al PP y a Feijoo comienzan a percibir que el voto útil para desalojarlo de la Xunta no es al PSdeG, sino a Podemos y las mareas, se puede producir un corrimiento de voto muy notable a favor de la alianza entre Beiras y Pablo Iglesias que puede llegar a hacer que el PP pierda la mayoría absoluta, e incluso la posibilidad de gobernar con Ciudadanos. Enfrentados a esa posición de fuerza, a los socialistas gallegos no les quedaría más remedio que hacer presidente a Beiras o a quien sea el candidato que finalmente encabece la lista de las mareas en octubre.

La paradoja del complicado tablero político es que a Feijoo no solo le conviene que el PSdeG no se derrumbe, sino también que Ciudadanos acabe por entrar con alguna representación en el Parlamento gallego. Hace exactamente un año, le pregunté al líder del PPdeG si consideraba que la entrada de los de Rivera en la cámara autonómica podría comprometer su mayoría absoluta. «Las autonómicas son caza mayor para Ciudadanos», respondió entonces un confiado Feijoo, dando por hecho que los del partido naranja no lograrían un solo escaño en Galicia. Doce meses después, y con Ciudadanos consolidado tras las elecciones generales, el panorama ha cambiado notablemente. El entorno de Feijoo no oculta ya que, en previsión de que no fuera posible alcanzar una tercera mayoría absoluta, la mejor opción sería que Ciudadanos obtuviera representación en Galicia, dado que es el único posible aliado. Y más, teniendo en cuenta que los populares dan por hecho que habrá pacto del PP con Rivera en Madrid tras el 26-J. Solo sería cuestión de reeditar ese acuerdo en Santiago.

Esa, la posibilidad de que Ciudadanos tenga más tiempo para crear infraestructuras en Galicia que le permitan obtener representación, es una de las pocas circunstancias positivas que aciertan a nombrar los de Feijoo sobre su decisión de no adelantar los comicios gallegos. En esas circunstancias, la campaña del PPdeG solo va a tener un enemigo real: Podemos y las mareas.

El pacto entre Podemos e IU debilita la posición de Beiras

Por si no había suficientes problemas para que la alianza entre Anova y Podemos se repita en los mismos términos que en las pasadas generales, el pacto que están a punto de firmar los de Pablo Iglesias con Izquierda Unida para concurrir en coalición viene a complicarlo todo mucho más. Ese acuerdo pone sobre la mesa la posibilidad real de que Podemos y sus confluencias se sitúen como segunda fuerza estatal. Algo que refuerza la posición  Yolanda Díaz, líder de Esquerda Unida y fiel a Iglesias, y debilita la de Beiras. El líder de Podemos está dispuesto a jugar fuerte en la negociación con Anova, sabedor de que Beiras no puede bloquear el único pacto que podría llevar a dar el sorpasso al PSOE.

Méndez Romeu y Leiceaga miden el poder de Sánchez

Con primarias o sin ellas, la elección del candidato del PSdeG no cerrará las heridas en el partido. Entre otras cosas, porque José Ramón Gómez Besteiro se resiste a dar un paso atrás y, además de seguir dirigiendo el PSdeG, como si el hecho de que pesen sobre él 10 imputaciones no afectara más que a su candidatura, pretende controlar el proceso de primarias. Y lo hace, además, respaldado desde Ferraz por Pedro Sánchez, que dentro de muy poco podría ser también solo pasado. En esas condiciones, la lucha entre Fernández Leiceaga, el candidato de Ferraz y de Besteiro, frente a Méndez Romeu, apoyado por José Blanco y Abel Caballero, medirá también el poder de Pedro Sánchez en el PSOE.

El líder del PPdeG se abona al método de Aznar y Fraga

Alberto Núñez Feijoo lleva camino de lograr, si no lo ha conseguido ya, superar a Manuel Fraga y a José María Aznar en la forma absolutamente personalista de dirigir un partido. En el PPdeG no existe camarilla ni sector crítico alguno, porque todo lo guisa y lo come el líder indiscutido. La elección de Miguel Tellado como secretario general del partido, rompiendo todas las quinielas, pronósticos y supuestas filtraciones, demuestra que a Feijoo empieza a gustarle lo de mantener a todos, incluidos los suyos, en ascuas. El mismo día en el que anunció que optaría a un tercer mandato, sus colaboradores más cercanos le preguntaron si ese domingo habría algo importante. Y ni siquiera entonces se lo aclaró.

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