¿Por qué fallaron los pronósticos?

Susana Acosta
S. Acosta REDACCIÓN / LA VOZ

GALICIA

El origen de las inundaciones en Sada
Alexia

El frente se estancó al quedar bloqueado en el cuadrante noroeste entre los vientos del sur y los del norte

01 abr 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

Que el miércoles iba a llover abundantemente era algo que se esperaba. Se sabía que se iban a producir lluvias intensas en la comunidad, después de que el día anterior ya se superara con creces la media de precipitaciones de todo el mes. Con estos datos, Meteogalicia activó el martes el aviso amarillo ante la previsión de que al día siguiente caerían más de 40 litros por metro cuadrado en apenas doce horas. Una alerta que el propio miércoles se modificó a naranja, nivel que prevé más de 80 litros por metro cuadrado, al igual que en la Agencia Estatal de Meteorología.

Pero lo que no se contempló era que el frente que se formó en la costa gallega, junto al río atmosférico procedente del Golfo de México, fuese a permanecer tanto tiempo en una zona tan concreta de nuestra comunidad: «Lo que no esperábamos era que durase tanto. De hecho teníamos activado el aviso hasta las seis de la mañana y hubo que mantenerlo hasta las cuatro de la tarde», comenta el meteorólogo Juan Taboada, de Meteogalicia, sobre esta situación anómala: «Las previsiones indicaban que a primera hora de la mañana se acabaría trasladando el frente hacia el este de la comunidad, pero permaneció mucho tiempo sobre el mismo lugar, concretamente, sobre la zona de Bergantiños y A Coruña. Que un frente no se desplace es algo muy excepcional», aclara.

La razón parece estar en el hecho de que el río atmosférico, unido al frente, se quedó bloqueado por los vientos del norte que se concentraron en la parte septentrional de Galicia y los del sur que soplaron en la zona meridional: «Ahí, entre esos dos vientos quedó una línea que fue donde se estacionó el frente», dice tras explicar que esta situación también produjo grandes contrastes de temperaturas en distintos puntos de la comunidad: «Mientras ayer [por el miércoles] en Ourense o el interior de Lugo la temperatura era casi primaveral, rozando los veinte grados, en Santiago marcaba seis», indicó Taboada. Una situación que cambió radicalmente al final de la tarde, al caer la temperatura en esas zonas, al mismo tiempo que se desplazaba la borrasca. De hecho, ya a última hora se registraron las primeras nevadas, hasta alcanzar los cinco centímetros de espesor en algunas zonas.

Carballo, 103 litros

El municipio de Carballo fue la localidad que más litros por metro cuadrado acumuló el miércoles superando el centenar. Concretamente, se registraron 103,2 litros, frente a los 75 de Cariño o los 71 de Guísamo (Bergondo), la estación más cercana a Sada, el municipio más afectado por las inundaciones. Pero si el miércoles la lluvia disparó todos los registros del mes, en cuanto a pluviosidad se refiere, el martes también se superó con creces la media de marzo. Así, en Carballo ya se alcanzaron ese día los 80 litros por metro cuadrado, concretamente, los 81. Mientras que en Guísamo se registraron 49,9 litros. En cuanto al fenómeno que provocó las lluvias torrenciales del miércoles, denominado río atmosférico, Taboada explicó que esta zona estrecha de vapor de agua que llega procedente de zonas tropicales, se trata de un fenómeno más habitual de lo que pueda parecer, sobre todo, entre los meses de noviembre a abril: «Entre el 80 y el 90 % de las lluvias fuertes están asociadas a un río atmosférico», dijo.