Beiras o la guerra por las listas

Carlos Punzón
c. punzón VIGO / LA VOZ

GALICIA

Ed Carosía

Elegir candidato a la Xunta, la tarea más delicada para En Marea, con un líder reconocido y sin otras figuras de consenso

02 feb 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

«Eu non estou pensando en ser candidato de nada. O meu ciclo político está rematado». La reflexión es de Xosé Manuel Beiras, pero no referida a las próximas elecciones autonómicas, ni a las pasadas generales, en las que Pablo Iglesias le propuso liderar la coalición tripartita de En Marea. La advertencia del dirigente nacionalista es de febrero del 2012, nada más abandonar el BNG tras haberse ofrecido, «no meu epílogo», dijo, a regenerar el frente nacionalista. Al final se acabó presentando a las autonómicas de ese año encabezando AGE y fue el pegamento que unió con notable éxito las dos piezas imposibles de encajar hasta entonces: nacionalismo e izquierda estatal.

Veteranos dirigentes que le han ido acompañando a lo largo de su trayectoria estiman que sería de recibo que quien logró pegar ambos mundos ideológicos y quien lleva en la oposición desde 1985 y en política desde 1963, cuando fundó el PSG, pueda llegar al gobierno de Galicia, aunque los 80 años que tendrá cuando se celebren los comicios y la operación de corazón que requirió hace dos años no propicien que se someta al ritmo de la gestión diaria. Un puesto similar al de conseller en cap, el consejero jefe de la Generalitat, es lo que plantean quienes quieren que vuelva a abrir sus listas, al estimar incluso como necesario que repita candidatura para hacer posible de nuevo que encajen unas piezas que presentan muchas aristas; donde el entendimiento no es fluido, y donde difícilmente se evitaría una batalla interna si se opta por un nombre que no sea el suyo y tenga vinculación con alguno de los partidos que conformen para las autonómicas la candidatura del espacio de En Marea. La ausencia de perfiles de peso alternativos, conocidos y con solvencia ante posibles tareas de gestión hace más difícil aún su relevo.

En el lanzamiento de la gira por toda España para abrir la precampaña de las generales, Pablo Iglesias lo incluyó junto a su imagen en la tipografía de la ruta del cambio al lado de Ada Colau y la valenciana Mónica Oltra. El líder estatal de Podemos no oculta su admiración hacia el que fue timón del PSG, BNG, Irmandiños y Anova, con el que mantiene línea directa. Tampoco lo hace el responsable del mismo partido en Galicia, Breogán Rioboo, aunque es el único que se ha cuestionado en público que pueda ser Beiras candidato a la Xunta por séptima vez. «O futuro de Beiras só o vai determinar o propio Beiras», le contestó el coportavoz de Anova, Martiño Noriega, para advertir que la candidatura de la coalición que se forme no puede obviar al veterano catedrático y político hasta que él mismo diga lo contrario. «El non se descarta do todo», reconocen en el propio entorno político de Xosé Manuel Beiras.

Del exitoso grupo de nueve diputados en el Parlamento, un tercio se han ido al grupo mixto

Doscientos mil votos y 54.000 más que el BNG cambiaron con la irrupción de Alternativa Galega de Esquerdas (AGE) el mapa político autonómico hace cuatro años. Una campaña electoral liderada por Beiras fue capaz de arrastrar el voto indignado al que apelaba el veterano dirigente en sus inéditos mítines junto a políticos de formaciones de izquierda no nacionalista. Pero el éxito en las urnas le resultó imposible conservarlo en el Parlamento autonómico. De sus nueve diputados, un tercio se ha ido al grupo mixto sucesivamente. La baja de David Fernández propició la primera ruptura, al no aceptar su sustituta, Carmen Iglesias, ceder a Anova su plaza. La escisión que vivió el partido de Beiras a finales del 2014, dando origen a Cerna, llevó a una segunda diputada de AGE al mixto, como ocurrió ahora con la sustituta de Yolanda Díaz, pese a que el partido que surgió al separarse de Anova apoya a la coalición tripartita En Marea.