Los ciudadanos podrán, con 2.500 firmas, preguntar o reclamar al Gobierno gallego
GALICIA
El PP registra el borrador de la ley que permite que cualquier persona pueda interpelar directamente a los conselleiros
17 feb 2015 . Actualizado a las 05:00 h.El coste mínimo de un escaño en el Parlamento de Galicia oscila entre los 11.000 votos, en Ourense, y los 18.000 votos, en A Coruña, tomando como referencia una participación electoral similar a la del 2012. Pero dentro de muy poco bastará la voluntad expresada por 2.500 ciudadanos para elevar directamente a la Cámara autonómica iniciativas de impulso o de reclamación de la acción del Gobierno y de sus conselleiros, iniciativas que podrá rechazar la Mesa del Parlamento en caso de que las considere improcedentes.
Esta nueva posibilidad de participación en la labor parlamentaria aparece recogida en la proposición de ley que el grupo del Partido Popular registró ayer para su tramitación en el actual período de sesiones. La llamada Lei de Iniciativa Lexislativa Popular e participación cidadá no Parlamento de Galicia forma parte de las medidas de regeneración democráticas anunciadas por el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijoo, a finales de enero, paquete en el que se incluían cinco nuevos proyectos legislativos para empezar a tramitar en un plazo de cincuenta días.
Iniciativas populares
El proyecto registrado ayer vuelve a abordar las condiciones para llevar iniciativas legislativas populares al Parlamento, pese a que este mecanismo ya está regulado desde 1988 y a que dicha ley fue modificada y actualizada, a instancias del BNG, todavía el pasado mes de octubre. En esta última reforma lo que se hizo fue rebajar de 15.000 a 10.000 el número de firmas exigido para que los textos articulados sean admitidos en O Hórreo y aceptar las firmas electrónicas.
Por esa razón el PP no pretende tocar ya el apartado de las iniciativas legislativas populares, si bien, en aras de la simplificación normativa, se incorporarán como un apéndice más de la futura ley de participación ciudadana.
Además, se incorporan nuevos títulos para canalizar las aportaciones o sugerencias directas que pueda hacer los ciudadanos, mediante su firma electrónica, a los textos legislativos en marcha, algo que ahora mismo el Parlamento gallego ya reconduce a través de su página web en el epígrafe Lexisla con Nós.
Pero quizás el aspecto más novedoso del texto que acaba de llegar a la Cámara, para su tramitación entre todos los grupos políticos, es el mecanismo que abre para que los ciudadanos puedan proponer, aparte de textos legislativos, también preguntas orales a los conselleiros, iniciativas no de ley o propuestas específicas sobre diversas materias, ya sean de apoyo o de rechazo a las acciones del Gobierno.
Eso sí, el Parlamento tendrá sus filtros para que las propuestas puedan sustanciarse en un pleno. En primer lugar, las filtrará la Mesa, pudiéndolas considerar improcedentes, y en segundo lugar, deberán ser asumidas por un grupo político para ver la luz.