El Consello de Contas dio en sus últimos informes dos tirones de orejas al Sergas, el primero por la disparidad de criterios a la hora de pedir pruebas diagnósticas, y el segundo, por no facturar a terceros los servicios que debe cobrar el sistema público. Mosquera reconoce los dos, asegura que le preocupan, y que se están dando las soluciones.
-Dice Contas que no hay criterios homologados para pedir pruebas.
-La variabilidad clínica es una de las cosas que más me preocupan. Lo hemos detectado y es común a todos los sistemas de salud. Pedimos más pruebas complementarias en nuestro país, y la frecuentación del médico de cabecera también es mayor. Estamos intentando protocolizar, decidir qué pruebas hay que hacer en cada patología. Es algo muy complejo y ya había protocolos, pero a veces cada hospital tenía el suyo. Esta variabilidad también afecta a la derivación al especialista y a todos los procesos, como la petición de analíticas. Hay médicos que consideran que hay que hacerla cada 15 días para el colesterol, y otros, cada 45. Pongámonos de acuerdo, aunque después, el médico tenga la última decisión en cada caso concreto.
-Critica que se pierden millones por no facturar a terceros.
-Es uno de los grandes problemas que teníamos y que no hemos solucionado al 100 %. El Real Decreto 16 nos permitió clarificar la situación, pero nos quedan cosas por conseguir. Entre otras, concienciar a los profesionales de que tienen que preguntar si hay un tercero obligado al pago.
-¿Cuánto dinero se pierde?
-En el último cálculo que hicimos en un programa de inspección para intentar refacturar, conseguimos cobrar siete millones el primer año.
-Los padres iban a Portugal a por la vacuna de la varicela y ahora por la del meningococo B, ¿no cree que hay que buscar una solución a esta situación?
-Ese es el problema, tanto los profesionales como los padres deberían ajustarse a las recomendaciones del sistema sanitario. La comisión de vacunas decidió que la de la varicela se ponía a los 12 años. Hay una discrepancia entre lo que dicen los pediatras y los expertos que se dedican a vacunas, he hablado con la sociedad de pediatría para que hagan un esfuerzo y se pongan de acuerdo con los de epidemiología.