Ángel Currás cede y renuncia al cargo de edil

r. m. santiago / la voz

GALICIA

Frustrado su desembarco en Tragsa, el exalcalde presentó su dimisión a Agustín Hernández, en lo que Núñez Feijoo considera una «buena decisión» por su parte

11 nov 2014 . Actualizado a las 11:07 h.

El exalcalde de Santiago Ángel Currás deja la política municipal. El sustituto de Conde Roa ha claudicado finalmente tras el pulso mantenido en los últimos meses con su sucesor, Agustín Hernández, y con el PPdeG, en busca de una salida del Ayuntamiento que lo mantuviese en la actividad pública. Tres meses y medio después de ceder la alcaldía, pero no su acta de concejal, esa salida apuntaba a Tragsa, pero la presión social y política no solo frustró su desembarco en la delegación gallega de la empresa pública sino que cerró la puerta a cualquier recolocación que se pudiese entender compensatoria para el segundo regidor del mandato y a quien el PPdeG forzó a ceder la alcaldía en julio pasado después de que buena parte de su gobierno fuese inhabilitado.

Lo había dejado claro Núñez Feijoo hace diez días, cuando, frustrada la opción de Tragsa, le enseñó la salida que quedaba. Después de reconocer que el acta tiene carácter personal, y que por tanto la decisión era de Currás, el presidente de la Xunta y del PPdeG le sugirió que «cando queira» puede volver a la docencia. Y eso hará Currás, catedrático de instituto en el Xelmírez I, de Santiago, después de haber presentado ayer su dimisión a Agustín Hernández. «Es una buena decisión», decía poco después Núñez Feijoo desde Barcelona, antes de ofrecer una conferencia en el Círculo de Economía. Incluso felicitó al exregidor desde el convencimiento de que este ha acertado, según Europa Press.

Una presencia incómoda

Y es que su marcha no solo librará a Agustín Hernández de una presencia incómoda en la corporación a tan solo seis meses de las elecciones, sino que liberará totalmente al gobierno municipal de las imputaciones que afectaron al ejecutivo en el mandato más convulso que tuvo la ciudad. Currás era el único que se mantenía con causas judiciales dentro del gobierno. Aunque sobreseída hace unos días su imputación en la denuncia del ex subjefe de la Policía Local, todavía mantiene la de la operación Pokémon, al igual que el socialista Bernardino Rama, lo que ahora deja al PSOE como el único grupo municipal con algún edil pendiente de las diligencias que sigue la jueza Pilar de Lara.

Currás, que no se siente bien tratado por el partido, afirma sin embargo que se va sin presión alguna y en base a una decisión tomada hace tiempo. «Sen ningún tipo de presión, en absoluto. Posiblemente o primeiro sorprendido fose o alcalde», dijo ayer en una entrevista en la Radio Galega. El exregidor afirma que era el momento, después de completarse la transición y el traspaso de información tras el relevo en la alcaldía.

Ese fue el argumento al que se ciñó también el gobierno local, que sigue instalado en el discurso de la «normalidade» con el que Hernández quiso desmarcarse de la operación que inicialmente vinculaba la marcha de Currás a su destino en Tragsa. Según su portavoz, Alejandro Sánchez Brunete, la renuncia presentada ayer era lo previsto después de que Currás «se incorporase» al nuevo gobierno para participar en las labores de traspaso de poderes y de información. «É a culminación dun proceso de normalidade», indicó el portavoz, quien apeló a la «complexidade» de la gestión municipal para justificar que esa transición durase cuatro meses.

«O deber cumprido»

El portavoz parlamentario del PP, Pedro Puy, rechazó ayer que el partido haya «maltratado» al exregidor y apuntó que un cargo público no debe esperar más agradecimiento que «o da súa propia conciencia polo deber cumprido». «Aquí estamos para o que estamos, porque queremos e para cumprir co noso deber», sentenció el parlamentario.

Ángel Currás ocupó el cuarto puesto en la lista que el PP presentó a las pasadas elecciones municipales. Se ocupó de las concejalías de Educación y Cultura hasta que fue nombrado alcalde al verse obligado a dimitir el regidor electo, Gerardo Conde Roa, tras conocerse que había defraudado a Hacienda 291.000 euros en la venta de unos pisos de su empresa promotora.

Su etapa como regidor duró dos años y dos meses. Se inició el 17 de abril del 2012 y ha estado marcada por la operación contra la corrupción política Pokémon. El de Currás ha sido el mandato más convulso de la historia reciente de Santiago, con constantes problemas judiciales de buena parte de sus ediles. Él mismo estuvo también imputado por prevaricación y acoso moral al que fue subjefe de la Policía Local, cargos que acaban de quedar ahora archivados.

Octavo edil no electo

Su salida de la corporación obligará al PP a incorporar un nuevo edil no electo, el octavo, lo que ha provocado de nuevo las críticas de la oposición, que había denunciado la toma de posesión de los anteriores, una cuestión por lo que esperan una decisión judicial. Hernández, que ha apostado por un perfil más técnico que político para su gobierno, tendrá que tirar de nuevo de personal ajeno a la candidatura, y es posible que busque sustituto a Currás entre su personal de confianza.