Estas cosas ya no cuelan

Manuel Cheda

GALICIA

30 oct 2014 . Actualizado a las 05:00 h.

En esta España que quizás no está para tomar la Bastilla, pero sí para irse de cañas indignada, tuitear visceral e incluso votar con el hígado, al PP lo acaban de pillar en un vulgar sangrante apaño legal. Porque Ángel Currás dirigió el Gaiás -300 millones públicos enterrados- en la época de mayor despilfarro, condujo a la capital de Galicia al histórico bochorno de quedarse sin gobierno por condena judicial, demostró como alcalde nula capacidad para liderar equipos y está imputado en dos causas por acoso, tráfico de influencias y prevaricación. Esa joyita, un diamante pulido, pretendían engarzar los populares en el anillo de Tragsa: seis dígitos en la nómina cada año, un escándalo en tiempos de desahucio. O sea, los conservadores querían resolver un problema político propio convirtiéndolo en otro empresarial colectivo, deshacerse del polvo suyo bajo la alfombra de lo nuestro. Era una de esas tropelías con las que la sociedad civil antes transigía. Pero ahora, en este país que se deja coleta, ya no cuelan. Y de ello, parece, se percató ayer Feijoo.