La idea de que la instrucción no dura en exceso está más extendida entre los jóvenes
03 mar 2014 . Actualizado a las 10:59 h.El 20 de septiembre del 2012 la titular del Juzgado de Instrucción número 1 de Lugo, Pilar de Lara, dictó una orden de arresto contra una docena de personas -diez de ellas en Galicia- en el marco de lo que se conoce como operación Pokémon. Aquel fue el pistoletazo de salida de un proceso cuya instrucción todavía no ha concluido más de catorce meses después. Esta semana esa misma magistrada hizo referencia en una conferencia a la falta de medios para perseguir delitos como el blanqueo de capitales, uno de los que se investigan en esta trama, pero para un 69,6 % de los gallegos consultados por Sondaxe la duración de la instrucción es excesiva.
Y los que más lo creen son los pontevedreses (un 73 % de los encuestados), precisamente una provincia en la que de momento los tentáculos de la Pokémon no han tocado a ningún político, al menos no lo han marcado como imputado. Por contra, en la provincia de A Coruña -donde el número de imputados con un cargo político es mayor (diez en la Pokémon y otros dos en la Pikachu, la ramificación coruñesa de la operación)- es donde el número de personas consultadas que opinan que no es excesiva es mayor, un 19,6 %.
También resulta curioso que, pese a la dilatación del proceso, hay un 12,5 % de personas consultadas que desconocen de qué se trata la operación Pokémon. Y sobre todo son las mujeres, un 13,9 % de las encuestadas, las que no saben qué es.
También está más extendida entre ellas, siete de cada diez que han participado en el sondeo, la opinión de que la instrucción capitaneada por la magistrada De Lara es muy larga.
La encuesta muestra además que son las personas mayores, las que tienen más de 55 años, las que menos saben de que se está hablando cuando se nombra el apodo que se ha puesto al caso.
Ocurre justo lo contrario que a los jóvenes de entre 18 y 34 años. Además es entre los participantes en el estudio de ese último tramo de edad donde se concentra el mayor número de los que opinan que el proceso no es demasiado largo, algo que opinan una de cada 5 (un 21,7 %), frente a prácticamente uno de cada diez (un 12 %) que tienen esa opinión en el tramo de entrevistados de mayor edad.
Justamente es en los núcleos con menor población y los de las ciudades donde mayor es el porcentaje de encuestados por Sondaxe que piensan que la duración del proceso no resulta tan larga, un 20 y un 19,7 %, respectivamente.
No ocurre lo mismo en áreas ligeramente más grandes, de entre 5.000 y 10.000 habitantes, donde ese índice baja en 7,6 puntos en relación a las urbes. Por no hablar de las entidades medianas de entre 10.000 y 20.000 vecinos, donde el porcentaje de los que no ven un exceso el tiempo invertido por la magistrada e investigadores en el proceso son un 11,4 % de las personas a las que se les ha formulado la pregunta.
Al analizar los datos basándose en el partido al que se dio el voto en las últimas autonómicas, es entre los votantes del PSOE donde se registra un mayor porcentaje de los que opinan que el proceso se ha dilatado mucho, un 82,1 %. Por detrás, en esa misma línea están los que dieron su confianza al BNG, un 79,6 %; y los que se la otorgaron a AGE, un 78 %. Entre los que votaron al PP, el índice se queda en el 73,9 %.