Todos los buses públicos regulares de la comunidad tendrán que dotarse de un sistema de ayuda a la explotación
31 ene 2014 . Actualizado a las 07:00 h.El Consello de la Xunta aprobó ayer el proyecto de Lei de Arquivos e Documentos de Galicia, tres decretos, el borrador de otros dos y siete informes, entre los cuales destaca uno elevado por la Consellería de Medio Ambiente, Territorio e Infraestruturas. De acuerdo con ese documento, que desarrolla un plan estratégico de modernización de marzo del 2010, todos los buses públicos regulares de la comunidad, que suman un millar en la actualidad, tendrán que dotarse de un sistema de ayuda a la explotación (SAE). Dicha herramienta, cuyos pormenores serán presentados por el titular de la cartera, Agustín Hernández, en cuestión de horas, permitirá a los usuarios de los autocares, por ejemplo, conocer en cualquier momento, a través de Internet, dónde se encuentra cada vehículo y a qué hora pasará por sus correspondientes paradas. Se trata de extender al global de la comunidad (140 rutas con 25 millones de desplazamientos anuales) herramientas que actualmente ya funcionan en concesiones del entorno de las ciudades.
Las empresas del sector tendrán que pagar cada uno de esos aparatos, valorados inicialmente en 715 euros. El Ejecutivo autónomo, por su parte, aportará 1,8 millones para construir y dotar un centro tecnológico desde el cual se controlará todo en tiempo real. Este avance permitirá además controlar si las compañías cumplen sus obligaciones contractuales con la Administración y, en el futuro, avanzar en la implantación del denominado transporte bajo demanda.
El equipo de Feijoo, asimismo, conoció que la Xunta, con tres casos este año, ya ha empezado, en aplicación de un acuerdo adoptado en el 2013, a personarse como acusación popular en los supuestos de violencia doméstica con resultado de muerte. Supo también de cómo evolucionó el ejercicio pasado la siniestralidad laboral, la cual cayó un 5,4 %, pese a aumentar las muertes de 45 a 47. Y tuvo acceso al balance de donaciones de sangre en la comunidad durante el 2013, que ascendieron a 114.126, cifra similar a la del 2012.