El Sergas trata de equilibrar el reparto de pacientes y Vigo y Pontevedra se rebelan
15 ene 2014 . Actualizado a las 14:46 h.El Sergas ha creado tres grandes áreas de referencia sanitaria: Vigo, Santiago y A Coruña.
¿Por qué hay hospitales de referencia?
La mayoría de los gallegos dependen de hospitales pequeños y medianos. Algunos tienen más servicios médicos que otros, pero a todos les faltan los más especializados, como la cirugía cardíaca o torácica, la radioterapia o la neurocirugía. Las llamadas superespecialidades solo están implantadas en los hospitales terciarios, que en Galicia son los de Vigo, Santiago y A Coruña. Así que mucha gente se traslada para ir al médico.
¿Qué ha hecho el Sergas y desde cuándo?
Ha tratado de regular esos traslados. Hasta ahora, la normativa era difusa y solo existía para algunas especialidades. El Sergas ha creado tres grandes áreas de referencia: A Coruña para su zona, la de Ferrol y la provincia de Lugo (1,1 millones de habitantes); Santiago para su zona y la de Pontevedra (755.000), y Vigo para su zona y la provincia de Ourense (894.000). La ordenación entró en vigor el 15 de septiembre aunque el Sergas no la hizo pública.
¿Qué criterio ha seguido?
Garantizar el «equilibrio territorial», según el director de Asistencia Sanitaria, Félix Rubial, además de «garantizar la calidad asistencial», algo que se da por hecho en un servicio público. Al haber un polo fuerte en el norte y otro en el sur, el área central quedaba menguada en algunas especialidades y se ha compensado referenciándole el área de Pontevedra.
¿Quiénes son los más afectados?
Los ciudadanos del área de Pontevedra-O Salnés y los profesionales sanitarios de Vigo. Los primeros tendrán que trasladarse a Santiago, en vez de a Vigo, para ciertas especialidades, fundamentalmente, cirugía cardíaca, torácica, plástica, pediátrica, hemodinámica y, previsiblemente, neurocirugía. En el caso de Pontevedra, Santiago está al doble de distancia y el peaje por AP-9 es también el doble, de ahí su queja. En cuanto a los profesionales de Vigo, existe un malestar generalizado, según todos los testimonios recogidos, porque creen que el Sergas desprecia al Chuvi y que la medida puede apuntar recortes en el nuevo hospital que se está construyendo. Rubial asegura que, con esto, los profesionales vigueses «demostran o seu compromiso», pero que el Sergas debe velar por «o ben común». En el norte de Galicia no hay variaciones significativas.
¿Afecta a mucha gente?
El área de Pontevedra-O Salnés tiene 300.000 ciudadanos, potenciales usuarios del hospital. La lista de afectados reales será menor, porque Pontevedra es un hospital de segundo nivel, con muchos servicios. Un ejemplo es la unidad de hemodinámica de Vigo, que atiende ahora a un millar de pacientes anuales llegados desde Pontevedra. No son pocos y no estaban descontentos en Vigo.
¿Vigo es el problema?
No. Pero sus listas de espera son uno de los problemas más gordos que tiene el Sergas. Muy gordo y muy viejo. Es un globo que se hinchó hace muchos años y que nadie ha logrado pinchar. El Sergas reconoce más de 13.000 personas pendientes de operarse: 7.700 en los hospitales públicos y 5.500 en Povisa. Es una cantidad similar a las de A Coruña y Santiago... ¡sumadas!; aunque, por separado, tienen menos población. El 99 % de los gallegos que llevan más de un año de demora son vigueses. Además, el Sergas no hace pública la lista de espera no estructural, en la que están aquellos que rechazan irse a un centro privado. Según fuentes del Chuvi, tranquilamente la duplica. Así que hay más de 20.000 personas esperando una intervención. Ahora que el Sergas ha recortado al mínimo las horas extras, puede ser una medida para reducir la lista de espera. Más diplomático, Rubial dice que «o problema non é Vigo, senón equilibrar».
¿Y la libre elección?
La nueva ley de garantías permite elegir profesional en los nuevos procesos de salud. ¿Va a chocar? Lo más probable es que la mayoría de los pacientes vayan a su centro de referencia. Y, además, esa norma todavía debe ser desarrollada.