El balance de la Consellería de Medio Ambiente describe el 2013 como un año de contrastes
29 dic 2013 . Actualizado a las 07:00 h.A punto de finalizar el año, la Consellería de Medio Ambiente ha publicado el avance del informe climatológico de este 2013. La conclusión es que ha sido un período de contrastes, y prueba de ello es la circunstancia de que en él coinciden el mayo más frío y el julio más cálido en treinta años, en concreto el mayo más frío desde 1984, y el julio más cálido desde 1981.
Atendiendo a las temperaturas, cabe destacar lo ocurrido en el mes de abril, sobre todo en sus últimos días, cuando las máximas alcanzaron en algunos puntos de la comunidad gallega los treinta grados.
No ocurrió lo mismo un mes después, cuando, pese al predominio de situaciones anticiclónicas, las temperaturas fueron bastante discretas, cuajando el mayo más frío desde 1984.
Agosto, septiembre y octubre presentaron valores más altos de lo esperado, pero fue sobre todo julio un mes que se caracterizó por el intenso calor. La presencia de altas presiones al norte de la Península, con el consiguiente arrastre de aire del norte de África explica estas altas temperaturas, que dieron lugar a que julio se cerrase con una media dos grados superior a lo habitual y se convirtiese en el más cálido desde el año 1981.
En cuanto a las precipitaciones, enero se inició con abundantes lluvias y con la ciclogénesis Gong, y tras un febrero seco, marzo volvió a registrar abundantes lluvias. El 10 de abril se recogieron, en muchas localidades gallegas, más de 100 litros de lluvia por metro cuadrado, igual que ocurriría meses después, el 21 de octubre. Pese a la percepción ciudadana de que en la primavera y en el primer tramo del verano no dejó de llover, los datos dicen que de mayo a agosto las precipitaciones fueron en general escasas. También en noviembre el tiempo estuvo seco, mientras que diciembre comenzó con ausencia de lluvias para dejar paso a una segunda mitad de viento y lluvia.