El «Mar Egeo», 21 años después

José Luis López Sors

GALICIA

José Luis López Sors, el alto cargo absuelto en el caso «Prestige» reflexiona sobre este siniestro

03 dic 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

El práctico esperaba al petrolero al abrigo de la península de la torre de Hércules, y ordenó a los dos remolcadores, preparados para auxiliar en la maniobra de atraque, que se situasen señalizando al Mar Egeo la enfilación de punta Mera. Hacia las 4.20 horas, ya rebasadas las Yacentes, y dado el prudente resguardo, el barco metió la caña a babor, pero su caída fue muy lenta y el tiempo se deterioraba muy rápidamente. Como quiera que el buque no alcanzaba el rumbo de la enfilación de Mera, su capitán ordenó avante toda, para ganar capacidad de maniobra y, al mismo tiempo, metió toda la caña a babor buscando la enfilación. Pero el buque continuaba sin responder. El práctico llegó a bordo después de que el barco hubiera embarrancado en las Galeiriñas, en la costa norte de la torre de Hércules.

El Mar Egeo se partió en dos y al poco se produjo una primera explosión, un gran derrame y un violento incendio, provocando una espesa columna de humo que puso en alerta a la ciudad de A Coruña, recordándoles a muchos lo acontecido con el Urquiola dieciséis años antes. Por suerte, el viento reinante aquella mañana evitó que la ciudad entera se ahogara en la humareda. Sin embargo, por precaución se evacuó a los ciudadanos de los barrios próximos al lugar del siniestro, como el de Adormideras.

Los servicios de salvamento rescataron a la tripulación y se estima que, del total de su carga, se quemaron unas 50.000 toneladas, se extrajeron desde la orilla unas 6.500, se evaporaron unas 10.000 y cayeron al mar otras 12.500. De estas se recogieron en el mar unas 6.000 toneladas, de rocas y superficies duras unas 40, en arenas otras 2.200 toneladas y permanecieron dispersas otras 3.700. La costa del este y nordeste de A Coruña resultaron contaminadas así como la ría de Ferrol. Los efectos ecológicos de la contaminación, dada la proximidad del vertido a la costa, fue muy superior a los del Prestige.