La inclusión de la subida del canon en el proyecto de Lei de Orzamentos ha devuelto al primer plano una decisión que la Xunta ya confirmó en marzo. Entonces, ante la evidencia de que los cambios en el sector eléctrico afectarían a los ingresos de Sogama, Medio Ambiente admitió que, para enjugar las pérdidas por esa vía, debería incrementar en torno a un 26 % la tasa que cobra a los concellos. El propio Feijoo explicó hace ocho meses, ante las primeras quejas de alcaldes, que la revisión era imprescindible para evitar la quiebra de la empresa. Medio Ambiente adjudicó después un plan de viabilidad (que recayó por 50.000 euros en la consultora PricewaterhouseCoopers) del que salió la decisión final de subir el canon un 34 % para garantizar la sostenibilidad de Sogama y mantener los 400 empleos de la planta de Cerceda.
Acercamiento con tensión
Ante la amenaza de revuelta de 80 alcaldes, respaldados por los aparatos de PSdeG y BNG, la Xunta se reunirá este viernes con una representación de la Fegamp para buscar puntos de encuentro. Unos y otros acuden con las espadas en alto. El Ejecutivo gallego recoge en los Orzamentos su potestad para retener ayudas a concellos morosos, una medida que nunca ha aplicado en este ámbito pese a las deudas con Sogama que arrastran decenas de municipios.