Alfonso Basterra: «¿Para quién voy a cocinar ahora?»

Redacción / La Voz

GALICIA

31 oct 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

«¿Pero de verdad hay pruebas comprometidas? Quizá no lo sean tanto». Así respondió Alfonso Basterra ayer, en la segunda entrega de una entrevista a El Correo Gallego, a la pregunta sobre la supuesta implicación de su exmujer en el crimen de Asunta. Y añadió: «No sé, ya se verá. Solo puedo decir que confío en su inocencia, que deseo con todas mis fuerzas que pueda salir bien de este embrollo». Basterra, que como su mujer, permanece encarcelado por el asesinato de su hija, habla en la entrevista de su relación con Rosario: «Llevábamos veinte años juntos y, pese a que tuvimos problemas y nos separamos, en los últimos meses hubo entre nosotros un acercamiento y estábamos bien de nuevo». Explica Alfonso Basterra que «cada uno hacía su vida en pisos separados, pero nuestra relación volvía a ser buena. El cariño permanece». Recuerda que a Rosario le habían recetado Orfidal «para que pudiese descansar bien una temporada» tras un cuadro de estrés.

Admite que compró varias veces el Orfidal: «Ni lo negué ni lo niego. Lo hice con recetas de la Seguridad Social en una farmacia cerca de casa». Y se pregunta: «¿En qué cabeza cabe que vaya a comprar al lado de mi casa pastillas con las que, según dicen, estaba drogando a mi hija? Es de locos». Basterra se descompone al hablar de su hija fallecida. Dice que tenía una relación «fenomenal» con ella. «Venía mucho a comer a mi casa. ¿Para quién voy a cocinar yo ahora? Me he quedado solo en el mundo, absolutamente solo». El martes, en la primera entrega de la entrevista, Basterra proclamó su inocencia: «Soy inocente y saldré de aquí con la cabeza muy alta». Niega que él le haya dado Orfidal a la niña el sábado de su desparición. «Ella salió de mi piso caminando con total normalidad», afirma.

La entrevista, hecha sin seguir los cauces establecidos, ya que el autor acudió como una visita más, no sentó bien en la dirección de la cárcel de Teixeiro, según fuentes de Instituciones Penitenciarias. De hecho, Basterra fue apercibido, y la dirección del penal controlará especialmente las próximas visitas a Basterra y a Rosario Porto.