Una de las jóvenes víctimas del accidente del sábado en Oia estaba grabando la carrera clandestina con su móvil cuando de repente uno de los coches se le echó encima
22 oct 2013 . Actualizado a las 20:04 h.La joven de Redondela grabó su propio atropello la madrugada del sábado en la carrera ilegal de Oia. Isabel Lloves León tomaba imágenes con su teléfono móvil del paso de los vehículos a toda velocidad por la serpenteante subida al monte de A Valga desde el pueblo de Oia.
La última toma es la del accidente. Isabel grabó cómo el coche enfiló la recta a toda velocidad y se salió de la vía al llegar a la curva, precisamente donde ella estaba con una amiga, sentada en el maletero del coche de su novio, vehículo que quedó seriamente dañado. La grabación recoge el ruido del golpe que hizo el coche al chocar de lado contra ellas. Unos instantes antes se observan las luces acercarse hasta la cámara y el chirrido de los frenos cuando el conductor ya había perdido el control del vehículo.
Después, los gritos de ellas y de los su novio, que resultó ileso. «Tranquilo Javi, tranquilo», gritaba ella. «Llamar a una ambulancia ya», exclamaba su compañero con un gran nerviosismo. En el momento del golpe se le cayó la cámara, que siguió grabando durante los siguientes minutos.
La grabación refleja la desesperación de los jóvenes por avisar a los servicios de emergencia. En un primer momento no pudieron contactar con los servicios locales de emergencia, pero afortunadamente sí lo pudieron hacer al 112. La zona donde se produjo el siniestro tiene muy poca cobertura y la ambulancia no estaba cerca.
«Me duelen los pies, me estoy mareando», se oía decir en varias ocasiones a lo largo de los dos minutos que dura la grabación. Numerosas personas se acercaron para intentar ayudar.
Mucho público
Había centenares de personas que habían sido convocadas horas antes a través de las redes sociales. El accidente paró los entrenamientos clandestinos que se celebraban de cara a la competición oficial que tendrá lugar el próximo domingo en el mismo circuito.
Isabel no se dio cuenta hasta el día siguiente de que había recogido las imágenes del suceso. Con los nervios se le había olvidado lo que estaba haciendo antes del siniestro. Fue su novio quien el domingo cayó en la cuenta de que todo había quedado grabado en la cámara del smartphone de la joven. «Cuando veo las imágenes, se me ponen los pelos de punta», recordaba esta vecina de Redondela.
Creían estar en un lugar seguro, dado que según sus cálculos estaban aparcados a unos tres o cuatro metros de la calzada. Isabel cree que si el conductor no llega a estar ebrio el accidente posiblemente no se hubiera producido.
El vídeo circulaba ayer también en las redes sociales y fue recogido por numerosos medios de comunicación. La Guardia Civil imputó al conductor por un presunto delito de conducción temeraria y deberá presentarse en los juzgados de Tui cuando sea requerido. Según fuentes de la investigación, dio positivo en el control de alcoholemia, si bien no alcanzó la tasa penalmente establecida. Según reconoció a su propia víctima cuando le llamó por teléfono para pedirle perdón, media hora antes del accidente se había tomado tres cervezas.
La víctima, de 27 años de edad, se recupera de las lesiones en su domicilio y en el de familiares de su novio. En un primer diagnóstico no le detectaron la rotura de ningún hueso, pero deberá seguir sometiéndose a controles médicos periódicamente.
Del mismo modo, su amiga Saray también fue dada de alta en el hospital para seguir en su domicilio la curación de las lesiones que también recibió en las piernas.