El fuego cerca Ponte Caldelas y ya ha calcinado 600 hectáreas

Marcos Gago Otero
Marcos Gago LA VOZ / PONTEVEDRA

GALICIA

El incendio permanece activo, aunque ha sido estabilizado. La Xunta ha retirado el nivel 1 de alerta, pero aún trabaja en la extinción de las llamas

06 sep 2013 . Actualizado a las 07:01 h.

El último parte de la Consellería do Medio Rural señaló que el incendio forestal que asola el rural de Ponte Caldelas desde ayer por la noche calcinó en torno a las 600 hectáreas de arbolado y monte raso. Las llamas afectaron a aldeas de tres parroquias: Castro Barbudo, Anceu y A Insua, siendo los lugares de Barbudo, A Rocha y Esfarrapada los más afectados por el fuego y donde el incendio se acercó hasta las mismas paredes de las viviendas. En estos momentos un amplio dispositivo de la lucha contra incendios combate el foco que permanece más activo entre Pazos y A Esfarrapada, en una zona de arbolado. Trabajan un técnico, 16 agentes forestales, 41 brigadas, 21 motobombas, seis palas, seis helicópteros y seis aviones, además de los efectivos de la Unidad Militar de Emergencias (UME) que desplazaron a 85 militares, seis autobombas, dos nodrizas y una ambulancia todoterreno. La Xunta ha retirado este mediodía el nivel 1 de intervención, aunque el fuego sigue activo, pero estabilizado.

Fuego intencionado

El alcalde, el popular Perfecto Rodríguez (PP), entiende que este fuego fue intencionado, ya que además repite el esquema del producido en Silvoso hace unos días. Rodríguez señaló que pese a lo espectacular del siniestro, se pudo evitar que atacase las viviendas y que no hubo que hacer evacuaciones masivas, aunque alguna persona anciana fue trasladada a viviendas de sus familiares para estar más seguros.

Todas las carreteras secundarias que seguían cerradas por la mañana están ya abiertas desde las dos y media de la tarde. En Ponte Caldelas, en Chan da Barcia, se ha montado un mando de control de emergencias, desde donde se atiende el operativo.

Las llamas prendieron en el lugar de Barbudo y en pocas horas llegó hasta Rebordelo, Chaín, A Esfarrapada y Anceu. Ahora se extiende por Pazos entre los lugares de A Esfarrapada y Barbudo y ha obligado a cortar una carretera secundaria muy próximo a la zona afectada. Según los últimos datos de Medio Rural, el fuego ya ha quemado unas 600 hectáreas. Tras una noche infernal, la mañana no está siendo más tranquila. Los medios aéreos sobrevuelan la zona para intentar atajar un fuego que, según la Consellería de Medio Rural, se mantiene activo. Uno de los focos de mayor atención esta mañana estuvo en las inmediaciones de la fábrica Nefab, en Barbudo. Los obreros se vieron obligados a dejar su trabajo y contribuir a las labores de extinción. Desde primera hora de la atrde, numerosos operarios trabajan en la reposición de las antenas de telefonía, electricidad e Internet, que se vieron afectadas por las llamas en el Alto de Penerada, en el lugar de Barbudo, zona cero del incendio de Ponte Caldelas.

Por su parte, la conselleira de Medio Rural, Rosa Quintana, pidió «sensatez á xente e que se contemple o monte como fonte de riqueza e non como ferramenta de destrución».

Aldeas amenazadas

La primera alerta del fuego llegaba de los vecinos de Barbudo, que veían como detrás del monte de su aldea se levantaba una gran columna de humo. Poco después ya estaba próximo a sus viviendas. «Na aldea non puido dormir nadie esta noite», señalan vecinos de estas parrqouias, que han colaborado en todo momento a combatir las llamas con el amplio dispositivo desplegado en la zona, al que se incorporó durante la madrugada una dotación de la Unidad Militar de Emergencias (UME), después de que pasadas las 21.00 horas Medio Rural declarara el nivel 1. El fuego amenazaba en principio a la parroquia de Castro Barbudo en la que se aconsejó a los vecinos desalojar sus viviendas, si bien la situación allí está bastante controlada siendo ahora la aldea de Chaín, situada en la ladera del monte, la que tiene más riesgo de verse afectada. Varias casas han tenido que ser desalojadas. Los vecinos de las zonas afectadas por el fuego reconocen haber pasado «moito medo» por las cercanía de las llamas.

Fuerte despliegue

Desde que se alertó del fuego, en las labores de extinción del incendio de Ponte Caldelas han participado al menos cinco agentes forestales, 16 brigadas, ocho motobombas, cuatro palas, tres aviones y un helicóptero. La UME, por su parte, aporta 85 militares y 21 vehículos para intentar sofocar un incendio que supera las 250 hectáreas de superficie afectada. La Xunta solicitó su intervención y la Unidad Militar de Emergencia se ha ido movilizando de froma progresiva, desde el desatacamento existente en la Escuela Naval de Marín y desde la base de León. Aún de madrugada, los medios de extinción solicitaron la intervención de los bomberos de Pontevedra para proteger de las llamas algunas viviendas de la parroquia de Barbudo y una gasolinera. Desde las 6.30 horas hasta las 9.30, una dotación del parque de bomberos estuvo desplazada en la zona del fuego.