Renfe ya estaba probando el ERTMS antes del siniestro

Rubén Santamarta Vicente
Rubén SANTAMARTA REDACCIÓN / LA VOZ

GALICIA

Antes de la fatídica tarde del 24 de julio, Renfe llevaba ya un tiempo probando en la vía el sistema de seguridad ERTMS que no está operativo en el Alvia siniestrado. Un problema de compatibilidad entre sistemas informáticos -entre el que está instalado en la vía y el que está embarcado en el tren- detectado a mediados del 2012, cuando empezó a funcionar el Alvia, hizo que Renfe decidiera emplear el equipamiento ASFA en lugar del ERTMS en el trecho entre Ourense y Santiago. Si hubiera estado listo ese avanzado equipamiento en la línea gallega de velocidad alta, el siniestro no se habría producido, como reconoció tras el accidente el presidente del ADIF, el gestor de infraestructuras ferroviarias.

Cuando se detectó el problema con el sistema, este lo comunicó a la empresa Bombardier, la que montó el ERTMS, y se inició un proceso de homologación y prueba que no se ha completado todavía, según confirman fuentes de Renfe.

Los test para eliminar ese error se han ido realizando desde entonces, en vías habilitadas por el ADIF, y de noche. Ya se estaba en esa fase «antes del accidente», insisten en la empresa pública ferroviaria, y el calendario para la implantación definitiva de los equipos tampoco guarda relación con el siniestro. «Ni antes se iba lento, ni ahora se va a ir más rápido», apuntan desde Renfe.

Si se cumplen las previsiones dadas por el presidente de esta empresa estatal, el ERTMS estará operativo para los Alvia este año, tal vez entre octubre y noviembre. Funcionaría desde 1,2 kilómetros después de la estación de Ourense hasta justo cuatro kilómetros antes la curva de A Grandeira, donde volverá al sistema ASFA, pero ya con una desaceleración automatizada.

Las fuentes consultadas no han precisado exactamente qué es lo que falta para que ese sistema -que permite que el tren vaya en un sistema casi automático- pueda estar ya finalmente en funcionamiento. Opera sin problema en los Alvia entre Madrid y Olmedo, pero a partir de ahí pasa al ASFA, más antiguo.