El Bloque reprobará con el PP al alcalde de Ourense, del PSOE

pepe seoane OURENSE / LA VOZ

GALICIA

Los populares recuperan la iniciativa, por la «emerxencia municipal»

06 jun 2013 . Actualizado a las 12:43 h.

El alcalde de Ourense, el socialista Agustín Fernández Gallego, no podrá evitar la reprobación política de su gestión por la corporación municipal que preside. Será mañana, viernes. Y si el 9 de mayo esquivó el regidor la simbólica descalificación en un pleno extraordinario, gracias al amparo de los tres concejales del BNG, que le pusieron unos deberes que no ha cumplido, el paso de los días abrió aún más la brecha entre los antiguos socios de gobierno. El silencio de los socialistas a las exigencias de los nacionalistas ha llevado a una situación tal que el PP recuperó ayer el discurso de la reprobación, que, ahora con la fórmula de la moción de urgencia, obtendrá el plácet del BNG.

Roto el gobierno municipal a raíz de la Pokémon, al abandonarlo los nacionalistas ante la resistencia a la dimisión del exalcalde Francisco Rodríguez, la crisis del ron y la ginebra acaba con el último puente. Xosé Somoza, el portavoz del BNG, cree que el alcalde ha estado «intentando escorrer o vulto» desde el pleno extraordinario de la frustrada reprobación inicial, sin asumir responsabilidades políticas por el asunto de los «gastos impropios». «Se non queren o noso apoio, e iso parece, pois que non conten con nós», resume Somoza, que atribuye gran parte de la crisis a la profunda división interna del grupo municipal socialista, con un sector forjado en torno al exalcalde Francisco Rodríguez y a su sucesor, mientras que otros cinco ediles se alinean en posiciones críticas, en sintonía con la dirección de Pachi Vázquez.

Que la comunicación es difícil quedó refrendado ayer. Una reunión extraordinaria del grupo municipal socialista se cerró sin acuerdo alguno. Ni una hora aguantaron los críticos. El discurso desde el entorno del alcalde se sustenta en que no son necesarios pactos ni acercamientos con los exsocios. Nunca van a apoyar una moción de censura del PP. Y de ahí no salen.

El PP, sea como fuere, ve una situación de «emerxencia municipal» y apunta medidas que permitan «gobernar entre todos». Se apuntan a la reprobación como primer paso. Y lo hacen pintando una situación «caótica, lamentable e irreversible» del Concello de Ourense, que «empeorou significativamente» desde el anterior debate de la reprobación.

El nombramiento para un puesto de libre designación de Carmen Rodríguez Dacosta, la exconcejala no electa que abandonó el puesto como consecuencia de la sentencia del Tribunal Constitucional que acabó con esos cargos, agrió aún más las relaciones. De hecho, en el pleno de mañana se debatirá una moción del BNG para instar al alcalde a que anule esa contratación a dedo, de la que se beneficia la secretaria de la agrupación local del PSOE.

El alcalde, mientras, elude la confrontación con el BNG y reta al PP a que se deje de «fuegos de artificio» y presente una moción de censura, si es que tienen, indicó, «un proxecto de cidade». Fernández Gallego insiste en pedir tiempo para zanjar la crisis actual con los antiguos socios y subraya que los grandes proyectos de los últimos años en Ourense fueron acometidos por un gobierno local PSOE-BNG.