«Seguirá siendo la casa de Fraga»

Susana Acosta
Susana Acosta A CORUÑA / LA VOZ

GALICIA

CÉSAR DELGADO

Los vecinos de Perbes, en el concello de Miño, lamentan que el chalé coruñés del expresidente de la Xunta deje de pertenecer a la familia

24 may 2013 . Actualizado a las 19:06 h.

Pocos secretos hay en Perbes, pero si el asunto tiene que ver con don Manuel, la noticia corre como la espuma. Algunos vecinos de esta parroquia de Miño habían oído el rumor de que los herederos del expresidente de la Xunta habían puesto a la venta la casa de Perbes a través de una agencia inmobiliaria por valor de 1,8 millones. Pero no le habían dado mucho crédito. Ayer, con el rumor confirmado y convertido en noticia, ya no había lugar a dudas.

En este pequeño pueblo coruñés solo hay buenas palabras para el que insisten en llamar don Manuel, fallecido el 15 de enero del 2012, y también para su familia. Y es que los Fraga no fallaban ni un verano en Perbes: «Primero venían ellos. A principios de julio ya estaban aquí, y después los hijos aparecían en agosto», explica una vecina que no quiso dar su nombre.

José Nogueira, concejal socialista en A Coruña, pasa también temporadas en Perbes: «Nada más llegar, la mujer de Fraga iba por las casas de los vecinos diciendo que ya habían llegado, que podían visitarlos cuando quisieran y que estaban allí para lo que necesitaran», dice el edil, indicando que el gesto era muy valorado por los residentes. A Fraga era más difícil verlo: «Acudía a darse el baño por las mañanas a la playa y regresaba sobre las ocho y media de la tarde. Luego el día lo pasaba siempre en casa. También iba a veces a jugar la partida a la casa de un amigo suyo que veraneaba cerca, pero ya iba en coche. Yo solo coincidía con él en Pontedeume. Compartíamos peluquero», cuenta Nogueira.

Y es que desde el atentado que sufrió el chalé en 1988 por parte del Exército Guerrilheiro cambiaron muchas cosas en el chalé de los Fraga: «Desde entonces vivían dos guardias civiles permanentemente en la casa y se llenó de cámaras de vigilancia», explican los vecinos.

El alcalde de Miño, Jesús Veiga, confesó ayer que la noticia lo cogió por sorpresa, aunque está convencido de que «seguirá siendo la casa de Fraga», a pesar de que cambie de dueños. Manuel Porta Vázquez, propietario del restaurante El Pinar, es otro de los vecinos que admiraban a Fraga: «Cada lata y cristal que se encontraba don Manuel en la playa los recogía y los llevaba al contenedor. A ver qué político hace eso ahora. Además, Perbes se conoce gracias a don Manuel», asegura este vecino. Recuerda también las veces que el expresidente iba a comer al restaurante y cómo fue adquiriendo distintas parcelas que formaron la finca actual: «En el año 63 o 64 compró el primer terreno a un señor de Perbes y ahí fue donde hizo la casa que después quedó destruida en el atentado. Después compró otros 1.500 metros a otra señora y más tarde compró otra parcela, de 800 metros aproximadamente», relata. Curiosidades de la vida, este último vendedor es familiar del concejal socialista José Nogueira. «En aquel entonces yo creo que Fraga era embajador en Londres», señala el edil.

La inmobiliaria declinó hacer declaraciones sobre posibles ofertas recibidas, pero LN Asociados dejó claro que no podrá acceder al interior del inmueble cualquier persona. Se filtrarán los posibles compradores para evitar que la casa se llene de curiosos.