Mar no entiende que hubiese bivalvo a la venta diez días después del cierre
23 may 2013 . Actualizado a las 07:00 h.Casi un mes después de que Francia decidiese levantar la prohibición de comercializar mejillones gallegos (el 29 de abril), las autoridades galas aún no han aclarado el episodio que las llevó (el día 11 de ese mes) a vetar el consumo de este bivalvo, a cuya ingesta achacan la gastroenteritis que sufrieron 36 ciudadanos en el entorno de la ciudad de Marsella.
Al secretario xeral de la Consellería do Mar, Juan Maneiro, no le cabe ninguna duda de una cosa: «O sistema de control de biotoxinas funcionou perfectamente no caso da alerta sanitaria procedente de Francia», apuntó ayer en la Comisión de Pesca del Parlamento de Galicia tras ser interpelado por el diputado popular José Manuel Balseiro. Por el contrario, ve más sombras que luces en la parte francesa del caso. Empezando por el hecho de que el día 11 hubiese a la venta en el mercado francés mejillón fresco extraído en Galicia el día 1. «Alguén o ten que explicar», dijo. Como también por qué «nunha data non determinada», los franceses cambiaron en el sistema de alertas rápidas de la UE el origen del brote de intoxicación y, en lugar de atribuirlo a la toxina, como habían hecho en un principio, lo achacaron a microorganismos patógenos. A qué se debía ese cambio se lo preguntó el 24 de abril la Agencia Española de Seguridad Alimentaria (Aesan), pero no ha habido aclaración al respecto.
Niveles de toxina
Maneiro explicó que el 30 de abril las autoridades francesas emitieron un informe en el que detallan que se analizaron mejillones de dos lotes: uno del que comieron algunos de los 36 franceses intoxicados, y otro de los que fueron retirados del mercado después de que saltase la alerta. Según dicen, la primera partida, extraída del polígono Vilagarcía A (al que achacan 25 indisposiciones) y expedida por una depuradora catalana, arrojó valores de toxicidad hasta 15 veces superior al límite legal. Ahora bien, no aportan ninguna prueba ni resultados analíticos. Sí las ofrecen del segundo lote, que no está vinculado a las intoxicaciones, y que sobrepasa diez veces los niveles admitidos.
A juicio de Mar, ni siquiera es posible atribuir al mejillón gallego la causa del brote marsellés de gastroenteritis, dado que se rompió la trazabilidad. Hay dos líneas de investigación, una que pasa por la depuradora catalana y otra por los dos establecimientos franceses que trataron el producto. Ni en una ni en otra se puede seguir correctamente la trazabilidad. «Aquí entra en xogo a posibilidade de que a orixe do mexillón fose outra, se produciran mesturas non autorizadas ou mesmo se volvese introducir en augas fóra da comunidade autónoma», sugirió Maneiro.
Salubridad
El secretario xeral recuerda, además, que los demás operadores de la cadena alimentaria, en este caso las depuradoras que recibieron el producto, deben disponer de un sistema de autocontrol y de trazabilidad que permita dar garantías de salubridad, por una parte, y acotar cualquier problema que pueda surgir. Y en este caso parece haber quedado demostrado que Galicia lo tiene, pero los demás no. O al menos así lo ve Maneiro.