Un Plan E-quivocado

José M. Figueroa JEFE DE LA OPOSICIÓN EN VIGO (PP)

GALICIA

Zapatero nos vendió su Plan E como la gran receta socialista contra la crisis. Costaron la mitad de lo que España pagó en el 2012 en prestaciones por desempleo, pero incumplieron sus objetivos. Siete de cada diez trabajadores ya formaban parte de las empresas antes de comenzar las obras y solo el 4 % continuaron en ellas al concluir. El 12 % no emplearon a ningún parado y más del 20 % ocuparon a menos de los que anunciaron. Es decir, que generar poco más de 10.000 empleos le costó al erario público 13.000 millones, cerca del 1,1 % del PIB convertido en una deuda pública que España no liquidará hasta el 2022. Alcaldes como el de Vigo se gastaron el presupuesto con la mente puesta en las urnas, no en los ciudadanos. Sin solventar necesidades prioritarias, seleccionar inversiones productivas o generar empleo estable. Fue un gasto descontrolado, como prueba que casi el 60 % de las obras se realizaran sin rebaja en el presupuesto, licitación pública, baremación de parados o control sobre sus plazos. Y no son opiniones interesadas. Son datos denunciados por el Tribunal de Cuentas. La vacuna de Zapatero contra el desempleo fue un Plan E-quivocado. Un pésimo intento keynesiano sin efectos sobre la epidemia del desempleo, pero de consecuencias nefastas sobre el agujero del déficit público. Un carísimo E-rror histórico.