Una comunidad budista repuebla una aldea de San Amaro
17 mar 2013 . Actualizado a las 07:00 h.Hace ya más de año y medio que los responsables del que será el monasterio Chu Sup Tsang, como reza en un cartel que hay a la entrada de la casa que están acabando de restaurar, llegaron a la aldea. Estos días no está el maestro Gueshe Tenzing Tamding, responsable de la Fundación Chop Tsup Tsang, una entidad que se encarga de difundir los principios del budismo tibetano y que pretende levantar en Ventoselo su base en Europa. Está su hermano Nima. No entiende mucho español. Tampoco gallego. Habla tibetano e inglés. Dice que aquí en Galicia está bien y que esa aldea es un lugar perfecto para el budismo porque está en medio de la naturaleza, rodeada de robles altos, un lugar tranquilo perfecto para meditar. Además, lo del frío lo lleva muy bien. En el Tíbet hace mucho más.
Desde la casa que hay junto al que será el monasterio se escucha gritar a Carmen: «¡Nima!, ¡Nima!». Y le hace señas para que se acerque blandiendo en una mano un manojo de puerros. «Son verduras», le explica.
Aunque Carmen solo se defiende con el francés, no tienen ningún problema para entenderse. Está encantada. Aunque tiene que tender la ropa, hace un hueco y baja a charlar. «Un día viñeron á misa, o lama e todo», explica. Y no se cansa de repetir que la verdad es que le hacen mucha compañía porque ahí en Ventoselo solo viven ahora ellos. «Ás veces miras pola ventana e ves que hai luz. Tes moita tranquilidade», cuenta. Los habitantes del concello también están contentos. Hacen gasto en el pueblo. Y más aún cuando hay algún curso al que vienen personas de todas partes de Europa, como el que se celebrará en Semana Santa.
Pero cómo unos habitantes del Tíbet acabaron encontrando su lugar en el interior de la provincia de Ourense. La razón tiene un nombre: Tito. Hace unos ocho años acudió a una conferencia del maestro lama en Vigo. Ahí empezó su interés por esta religión y un día pensaron en abrir un monasterio en Galicia. ¿Dónde? Después de ver el entorno no lo dudaron. En Ventoselo.