Un universitario no podrá pisar la biblioteca del campus de Ferrol

francisco varela FERROL / LA VOZ

GALICIA

El juez le impone alejamiento por amenazar a una trabajadora del centro

06 mar 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

Un estudiante universitario de Ferrol no podrá pisar la biblioteca central del campus de Esteiro por orden de un juez. La sentencia le imputa la comisión de una falta de amenazas a una trabajadora de este servicio y por ello lo castiga con un alejamiento de tres meses, tanto de la biblioteca como del domicilio de la víctima.

El fallo es del juez Carlos Suárez-Mira, titular del Juzgado de Instrucción número 2 de Ferrol, y que es también profesor titular de Derecho en la UDC, en excedencia. El acusado es J.M.C.G., que había sido denunciado por la empleada por amenazas. Al enterarse de esta denuncia, acudió a la biblioteca muy alterado y le dijo: «Te vas a enterar, esto no va a quedar así, por tu culpa me van a llevar preso». Todo ello a voz en grito e importunando de manera reiterada a la víctima, quien sufre desde entonces miedo por lo que el estudiante -tiene cerca de 50 años el acusado- le pueda llegar a hacer. Los últimos hechos ocurrieron sobre las dos y veinte de la tarde del 30 de noviembre pasado.

El día del juicio de faltas, el acusado negó las acusaciones y declaró que era la denunciante quien le faltaba al respeto. Pero los testimonios de un compañero de la afectada y de un vigilante invalidan su versión, dice el juez. De tal manera que ha quedado probado que J.M.C.G. «amenaza y hostiga» a la empleada, concluye la sentencia. El día del último incidente, tuvo que ser invitado a abandonar la biblioteca por el revuelo que causó en el recinto.

El juicio

Durante el desarrollo del juicio el denunciado mostró una actitud poco respetuosa e irascible -recoge también la sentencia-, «enfadándose por cómo se iba desarrollando el juicio y llegando a anunciar de forma vehemente, tras oír al fiscal, la interposición de recursos hasta el Supremo, frente a una sentencia que aún no se había dictado». En todo caso, el fallo sería apelable solo en segunda instancia, nunca ante el alto tribunal. Se negó a firmar el acta del juicio, en un estado de gran agitación que perduró incluso tras finalizar la vista oral.

No obstante, el juez Suárez-Mira estima que el alejamiento de seis meses solicitado por el fiscal es excesivo y resuelve acotarlo a tres meses. Se da la circunstancia de que el estudiante parece que está matriculado en Derecho.