05 feb 2013 . Actualizado a las 07:00 h.
En los tiempos estos en los que al que le quitan una paga extra le dicen ¡suerte que tienes trabajo!, y al que echan a la calle le dicen ¡suerte que cobras el paro!, parece que quejarse, pedir o reivindicar es insolidario y elitista. Las universidades viven en un oasis dentro del panorama nacional pero han sufrido recortes, han visto cómo sus jóvenes investigadores iniciaban la retirada a tierras donde los retribuyen mejor, o han tenido que paralizar infraestructuras y proyectos. La Xunta debe poner las pilas a unas instituciones que viven mayoritariamente de los recursos públicos si no hacen los deberes, si no dan docencia de calidad o si no gestionan bien sus recursos. Si hacen todo eso y reivindican más, están en su derecho.