El PSOE plantea que solo actúen sobre municipios de menos de 20.000 vecinos
29 dic 2012 . Actualizado a las 16:43 h.Las diputaciones sobrevivirán a la reforma de la Administración local que intenta promover el Gobierno central pese a que el PSOE había condicionado un posible acuerdo con el PP a que se pusiese fin a los organismos provinciales. Aunque cada vez es más factible que el pacto entre los dos partidos se circunscriba solo a aspectos puntuales y no a la reforma integral del poder municipal, los socialistas han renunciado ya a exigir como condición la eliminación de las diputaciones, al entender ahora que dicho planteamiento obligaría a modificar la Constitución.
Gaspar Zarrías, secretario de Estado de Cooperación Territorial en el Gobierno de Rodríguez Zapatero y coordinador del PSOE en las negociaciones que su partido mantiene con el PP para la reforma de la Administración local, señala que «más efectivo que tratar de eliminar en este momento un poder que está constitucionalmente reconocido al contemplarse la división provincial, y que por lo tanto conllevaría una larga tramitación, resulta concretar y dirigir la acción de las diputaciones hacia los ayuntamientos que lo necesiten».
El PSOE, que está a la espera de que el PP concrete por escrito en los próximos días su propuesta de reforma, mantiene, según Zarrías, que las diputaciones vean limitada su acción a los ayuntamientos de menos de 20.000 habitantes y traspasen el resto de sus fondos a las ciudades de mayor población. Zarrías asegura que la concentración de servicios en un solo ente «ni es más eficiente, ni más rentable, ni genera empleo, pero aún así hay ayuntamientos pequeños que pueden necesitar de su respaldo. Pues que se centren solo en ellos y cedan parte de sus fondos y competencias a las ciudades», añade.
La representación de los ayuntamientos gallegos (Fegamp) no ha recibido con demasiado entusiasmo la propuesta socialista, al considerar que hay consistorios de más de 20.000 habitantes que atraviesan fuertes dificultades económicas y que requerirían del apoyo de las diputaciones, y además se atribuye al PSOE una intencionalidad política contra los organismos provinciales al haber perdido prácticamente todos los que presidía en el anterior mandato.
Ley de grandes ciudades
En lo que existe una mayor posibilidad de acuerdo entre PP y PSOE es en definir las competencias a las que deben hacer frente los concellos. «Nosotros no estamos por vaciar de competencias a los ayuntamientos, ni intervenirlos, pero sí en cambio por definir sus obligaciones y dotarlos de los fondos necesarios», explica Zarrías utilizando un argumento que el PP asegura compartir en grandes líneas. Los socialistas, eso sí, reclaman que se elimine la ley de las grandes ciudades, al entender que ha sido la puerta por la que urbes como Madrid, Barcelona, Valencia y Zaragoza han acumulado una deuda superior a los 7.000 millones de euros, el 70 % de los números rojos de todos los ayuntamientos de España.