El acusado de violar a una prostituta en Santiago dejó su ADN en la mujer

El médico ve una «concordancia entre las heridas y la hipótesis» de la mujer y del fiscal

la voz

La prostituta que denunció haber sido violada en Santiago en noviembre del 2011 tenía restos biológicos del acusado en su vagina, su ano y también en su ropa interior, según corroboraron ayer en el juicio los médicos que hicieron los análisis de ADN.

Los forenses que atendieron aquella madrugada en el hospital a la chica explicaron en la vista que las lesiones que tenía en ambos omóplatos, las rodillas y pantorrillas correspondían a las de una agresión sexual. El mismo médico atendió aquella noche a otras dos prostitutas de otro club de alterne de los alrededores de Santiago que antes visitó el acusado, Javier Domínguez Edreira, vecino de Teo que lleva más de un año en prisión preventiva por los hechos. El facultativo señaló que las lesiones en los brazos eran compatibles con las de haber sido sujetadas y las erosiones en el cuerpo, con las de haber sido arrastradas. Una de ellas asegura que el procesado intentó llevársela a la fuerza en el coche y que fue arrastrada cuando huyó. El médico ve una «concordancia entre las heridas y la hipótesis» de la mujer y del fiscal.

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El acusado de violar a una prostituta en Santiago dejó su ADN en la mujer